jueves, 28 de diciembre de 2017

LA DIGNIDAD DE LOS ESPERMA-RUNAS VS ESPERMA PARASITUS- ALDUS


 
Los esperma-runas/humanos en la lucha por la supervivencia desarrollan un comportamiento elemental y natural de competencia por ser un nuevo ser y por eso son los más aptos e inteligentes y en el encuentro puede darse la simbiosis o las excepciones de que los que llegan a fertilizar el ovulo son ESPERMA PARÁSITOS que toda su vida van a luchar para demostrar que son runas/humanos y que son más capaces que estos. 

En estos días, uno de estos parásitos ya podrido escribió con su tinta venenosa, llena de odio y desprecio contra de los esperma-runas, tildándolos de ignorantes, de desconocer la historia por su puesto trucada, sin entender que ELLOS SON EL PRESENTE Y QUE GRACIAS A LOS PODRIDOS YA NO TENDRÁN FUTURO. Saben de los sacrificios que hacen sus padres y ellos por superarse en un país donde no existen oportunidades de trabajo, mientras los corruptos hacen la danza de la repartija de millones de los bienes naturales que este territorio alberga para sus hijos, son testigos presenciales de las corruptela, del negociado, las componendas de los politicastros que no respetan la institucionalidad republicana, la mentada democracia, por eso se indignan y luchan por la supervivencia futura. Saben que terminaremos de inquilinos en nuestro territorio, que han sodomizado la sociedad para sumirnos en el servilismo, marginalidad y mendicidad que, por más preparados que estén, las oportunidades y los trabajos serán para los podridos y corruptos porque ellos son fieles sirvientes del sistema, acomodados para estigmatizarnos con su verborrea moderna y escribana, como el “inteligente ilustrado” Aldo Mariategui quien se atrevió a maltratar a los jóvenes que marchan hoy por las calles por recuperar la dignidad en este país y que él jamás entenderá porque se siente heredero de los colonizadores y no parte de este pueblo.

HISTORIA: Conozca la casa de Túpac Amaru II que fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación (FOTOS, VÍDEO)

PERÚ FOLKLÓRICO.
En estas añejas estructuras de adobe dio sus primeros pasos el caudillo indígena, quien lideró una valiente rebelión en contra de la colonia, autonombrándose como ‘el último Inca’.
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La casa de José Gabriel Condorcanqui Noguera (Surimana, Canas, Virreinato del Perú, 19 de marzo de 1738 – Cusco, 18 de mayo de 1781), conocido posteriormente como Túpac Amaru IIse convirtió hace poco oficialmente en Patrimonio Cultural de la Nación.

La vivienda del Marqués de Oropesa, más conocido como Túpac Amaru II, está ubicada en Surinama, Canas, Cusco, Perú. En esa estructura de adobe dio sus primeros pasos el caudillo indígena, quien lideró una valiente rebelión en contra de la colonia, específicamente, de los supuestos “conquistadores españoles”.
José Gabriel Condorcanqui es, sin lugar a dudas, el líder máximo de la independencia nacional y de la revolución anticolonial que se desarrolló, valga la redundancia, en el Virreinato del Río de la Plata y el Virreinato del Perú, “bajo la corona (reino) de España”. Asimismo, este personaje que ya está en la historia del mundo destacó por su fortaleza, temple y prestigio al levantarse en la hispanomerica del siglo XVIII en contra de la Corona española, generando algo histórico denominado «LA GRAN REBELIÓN», que hasta la fecha se sigue hablando, como si hubiera ocurrido hace poco.
Los pobladores de la emblemática provincia de Canas, Cusco, sienten como si la rebelión iniciada el 4 de noviembre de 1780 hubiera ocurrido ayer; pues ese episodio de la historia política del Perú, que pasó la frontera por su hidalguía, es contada en cada hogar, incluso en este tiempo, por esa razón, fue un día especial para cada uno de los cusqueños, y no dudaron en poblar toda la plaza central del distrito Túpac Amarudonde se llevó a cabo la ceremonia y la respectiva entrega de la resolución realizada por el viceministerio de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.
Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco entregó la Resolución Viceministerial que declara oficialmente la vivienda de José Gabriel Condorcanqui como Patrimonio Cultural de la Nación.
Este evento de reivindicación nacional se realizó el 23 de septiembre del 2016 en el marco de las celebraciones centrales por el aniversario número 75 del distrito de Túpac AmaruCanas (Cusco). La presentación de los documentos oficiales alegraron a los ciudadanos de aquella región quienes aplaudieron la decisión política.
Fuente:Este artículo fue publicado originalmente en www.tiempo26.com
VÍDEO:(Documental realizado por el Ministerio de Cultura del Cusco)

Fundamento de la Corte IDH para revocar el indulto a Alberto Fujimori

"Se probó que esos hechos criminales eran parte de la política contrasubversiva implementada por Estado Peruano en esos años, es decir, no eran hechos circunstanciales, sino la aplicación de una política de Estado, aún cuando no era oficialmente declarada o aceptada"

La decisión tomada el día domingo por el presidente Pedro Pablo Kuczynski, de otorgarle un indulto humanitario al expresidente Alberto Fujimori, quien permanecía preso en el penal de la Diroes en Barbadillo, condenado por las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos; acarreó efectos en el debate políticos y jurídicos.

La decisión tomada el día domingo por el presidente Pedro Pablo Kuczynski, de otorgarle un indulto humanitario al expresidente Alberto Fujimori, quien permanecía preso en el penal de la Diroes en Barbadillo, condenado por las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos; acarreó efectos en el debate políticos y jurídicos.
Primer efecto: los congresistas más cercanos al partido de gobierno renunciaron, tales como Alberto de Belaunde, Vicente Zeballos y Gino Costa. Este último era vocero titular.
Carlos Rivera, abogado de IDL, señaló que: “el indulto concedido a Alberto Fujimori es una moneda de cambio por un acuerdo político, en el que Kenji Fujimori y 9 de congresistas más de Fuerza Popular, salvaron a Pedro Pablo Kuczynski de la vacancia presidencial. No estamos ante un indulto humanitario, aunque tenga la apariencia. Es un indulto político. Eso es un asunto que no solo contradice los mandatos de la justicia interna sino también de la internacional. Barrios Altos y La Cantuta, en los años 2001 y 2006, han merecido sentencias de la Corte Internacional de Derechos Humanos (CIDH). El hecho que se rompa este tipo de imposiciones hace que sea un indulto ilegal a pesar de haber sido calificado como un indulto humanitario”[1].
Lea también: Castillo Alva: «Resolución Suprema que concede el indulto viola el artículo 2 de la Ley 28760»
Segundo efecto: se generó un debate jurídico por el tema del indulto, en lo que nos concentraremos en el segundo efecto planteándonos la siguiente pregunta:
1. ¿Alberto Fujimori cometió crímenes de lesa humanidad?
En la sentencia dictada por la Sala Penal Especial, presidida por el juez César San Martín, párrafo 823, se condena a Alberto Fujimori como autor mediato de la comisión de los delitos de homicidio calificado, asesinato, lesiones graves (Barrios Altos y La Cantuta) y secuestro agravado (Gorriti y Dyer). Además el fallo establece que los mencionados delitos de homicidio calificado y lesiones graves constituyen crímenes contra la humanidad según el Derecho Internacional Penal.
Lo que hace el tribunal es calificar los hechos de Barrios Altos y La Cantuta como crímenes de lesa humanidad. No los tipifica sino los califica, utilizando el derecho penal internacional. Se trata de una calificación complementaria y que no tiene efectos incriminatorios ni punitivos, pero si posee efectos secundarios.
Esa calificación complementaria no proviene de una ley, sino del derecho internacional consuetudinario[2]. Por ello, en la tercera parte de la sentencia, titulada Fundamentos Jurídicos Penales, se presenta el desarrollo histórico de los delitos de lesa humanidad a partir de las Convenciones de la Haya relativas a las leyes y costumbres de la Guerra Terrestre, de 1899 y 1907; así como de la noción de crímenes de lesa humanidad, que por primera vez fue consagrada de manera explícita en el artículo 6 del Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Núremberg de 1945[3], además de otros instrumentos internacionales que se fueron emitiendo posteriormente. De ese modo, no quedaba ninguna duda que actos criminales como los perpetrados en Barrios Altos y La Cantuta constituían un ataque no solo contra las víctimas directas, sino contra el conjunto de la humanidad.
El tribunal de juzgamiento consigna que la comunidad internacional ha venido precisando y reconociendo las conductas que las legislaciones penales nacionales tipifican como delitos (homicidio, lesiones, tortura violación sexual, desapariciones forzadas), son calificados desde el derecho penal internacional como crímenes de lesa humanidad, cuando las condiciones y características de la comisión del evento criminal cumple determinados requisitos.
a) Se demostró la violación sistémica de los derechos humanos
En desarrollo del juzgamiento fue determinante que la actividad probatoria no esté centrada en la ejecución material de los crímenes, sino en la existencia de un contexto de grave violación a los derechos humanos, al momento en el que tales hechos fueron perpetrados. ¿Por qué fue determinante? Porque se logró acreditar que los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta fueron dos de, por lo menos, una docena de operaciones especiales de inteligencia ejecutadas por el Grupo Colina entre 1991 y 1992, donde siempre se ejecutaron a personas, con lo cual se acreditaba la existencia de un ataque sistemático contra los derechos humanos. De igual se probó que esos hechos criminales eran parte de la política contrasubversiva implementada por Estado Peruano en esos años, es decir, no eran hechos circunstanciales, sino la aplicación de una política de Estado, aún cuando no era oficialmente declarada o aceptada.
Asimismo, quedó plenamente acreditado que los ejecutores materiales y obviamente el autor mediato del crimen eran funcionarios públicos, y también se demostró que las víctimas eran parte de la población civil. De esa manera, durante la intensa actividad y debate probatorio del juicio se acreditaron los cuatro requisitos que el derecho penal internacional exige cumplir para calificar los hechos como crímenes de lesa humanidad.
Siendo esto así, podemos señalar que la calificación de los hechos como crímenes de lesa humanidad, de acuerdo al derecho penal internacional significa una conclusión de la actividad probatoria que las partes procesales desarrollaron en el juicio oral. Pero adicionalmente, resulta de suma relevancia advertir que tal calificación de los hechos fue planteada mucho tiempo antes al juicio oral.
b) Calificación como crimen de lesa humanidad
El caso Barrios Altos fue reabierto por la justicia peruana los primeros días del mes de abril del año 2001, luego que el 14 de marzo de ese año la Corte Interamericano de Derechos Humanos emitiera la histórica sentencia donde declaró que las leyes de amnistía de 1995 carecían de efectos jurídicos. Solo algunos meses después, el 13 de setiembre de 2001, la Vocalía de Instrucciones de la Corte Suprema abrió el proceso penal contra Alberto Fujimori por el caso de matanza de Barrios Altos al haberse establecido que había desarrollado: “(…)mecanismos de violación sistemática de los derechos humanos con el pretexto de acabar con los últimos rezagos de los movimientos subversivos que operaban en el país (…)”.
Al poco tiempo, el 16 de abril del 2002, ante la excepción de prescripción deducida en el proceso penal conexo, seguida contra los integrantes del destacamento Colina, por la procesada Shirley Rojas Castro; el fiscal provincial Richard Saavedra dictaminó que la matanza de Barrios Altos constituía un crimen de lesa humanidad. De igual modo, con fecha 14 de abril del 2003, el fiscal provincial Eduardo Mundaca Manay, al emitir dictamen final sobre el desarrollo de la instrucción; estableció también al amparo del derecho internacional consuetudinario que los hechos constituían un crimen de lesa humanidad.
Ya en el juicio oral, los abogados de la parte civil, en la primera sesión del 10 de diciembre del 2007, señalaron que los hechos materia de juzgamiento constituían crímenes de lesa humanidad y por esa razón se proponía una prueba destinada a acreditar el contexto de violación a los derechos humanos cometidos de manera sistemática. También en la sesión de fecha 13 de agosto del 2008, la parte civil presento e incorporó diversas sentencias internacionales en las cuales otros tribunales habían reconocido la calificación de los hechos como crímenes de lesa humanidad. Asimismo, en la sesión 93 de fecha 25 de agosto del 2008, durante la presentación de perito Federico Andreú Guzman, tanto la fiscalía, la parte civil y la defensa interrogaron y debatieron sobre los alcances de derecho penal internacional, el principio de legalidad y los crímenes de lesa humanidad.
Ya en la etapa final del juicio oral, la parte civil, en la sesión 144 de fecha 11 de febrero del 2009, presentó la fundamentación jurídica y doctrinaria de por qué los hechos de Barrios Altos y La Cantuta, debían ser calificados en la sentencia como crímenes de lesa humanidad, de acuerdo al derecho internacional.
Entonces, nos encontramos ante un elemento la calificación como crimen de lesa humanidad que ha sido intensamente debatido y fundamentado desde el inicio del desarrollo del proceso y sobre todo durante el juicio oral, en el que indubitablemente ha participado de manera activa la defensa del condenado Alberto Fujimori. No se trata de una maniobra, sino de la identificación y acreditación de manera determinadas condiciones y características de los hechos que al final del juicio oral le permitió al tribunal, con mucha solvencia, calificarlos de acuerdo al derecho penal internacional.
2. Fundamentos de la CIDH, con la cual revocará el indulto a Fujimori
Los hechos concretos de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta, tiene una calificación de consecuencias secundarias: la primera de ellas es que, cuando un hecho es calificado como crimen de lesa humanidad automáticamente se transforma en un delito imprescriptible, y se establece que no existirá cese de la persecución penal por el transcurso del tiempo. Asimismo, tal calificación habita la jurisdicción universal y, de igual modo, queda prohibido el otorgamiento de amnistías y de indultos a favor de los procesados o condenados por estos delitos.
La prohibición de los indultos, así como la amnistías la podemos encontrar en la jurisprudencia de la Corte Interamericana, específicamente en el párrafo 97 de la sentencia del caso Gutiérrez Soler vs. Colombia, de fecha 12 de setiembre de 2005, donde la Corte declara que: “(…) El Estado deberá abstenerse de recurrir a figura como la amnistía, el indulto, la prescripción y el establecimiento de excluyente de responsabilidad, así como medidas que pretendan impedir la persecución penal o suprimir los efectos de la sentencia condenatoria[4].
Consecuentemente, podemos decir que Alberto Fujimori, fue condenado por los delitos de homicidio calificado, asesinato, lesiones graves y secuestro agravado, todo ello tipificado en nuestro ordenamiento jurídico penal nacional, que de acuerdo con el derecho penal internacional constituyen crímenes de lesa humanidad.

[1] Gestión: “CIDH podría revocar el indulto de Alberto Fujimori en febrero”. Fecha 25 de diciembre del 2017.
[2] JEAN Marie Henckaerts y LOUISE Doswald Beck. “El derecho internacional humanitario consuetudinario”. Volumen I, primera edición. Buenos aires, pág. 562.
[3] Rodríguez Carrión, Alejandro, “Aspectos procesales más relevantes presentes en los estatutos de los tribunales penales internacionales: condiciones para el ejercicio de la jurisdicción, relación con las jurisdicciones nacionales”, en Quel López, Francisco (ed.), Creación de una jurisdicción penal internacional, Madrid, Escuela Diplomática-Asociación Española de Profesores de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales-BOE, núm. 4, 2000, pp. 167-190. De igual forma, importantes reflexiones en torno a la fundamentación de la responsabilidad internacional del individuo, relacionada con el crimen contra la humanidad, de conformidad con la costumbre internacional y los principios generales del derecho internacional, véase Cerezo Mir, José et al., El nuevo Código Penal: presupuestos y fundamentos, Granada, Comares, 1999, p. 126.
[4] Gutiérrez Soler vs. Colombia, 2005, fundamento 97. Véase aquí.

Panorama 2018: las urnas abiertas de América Latina


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27/12/2017
Mientras el planeta Tierra va completando otra vuelta alrededor del Sol, empieza a asomar lo que será un año de alta intensidad electoral para América Latina, con escenarios definitorios de fuerte peso e incidencia que marcarán el rediseño del mapa político regional.

La agenda 2018 trae elecciones presidenciales en Brasil, Venezuela, México, Colombia, Paraguay y Costa Rica, además del recambio de mandatario en Cuba; disputas que prefijarán si se consolida la hegemonía conservadora revitalizada en los últimos años o si se abre camino un eventual reimpulso de las fuerzas progresistas.

Las madres de todas las batallas

Los principales centros de gravedad serán sin duda Brasil y Venezuela. En el Gigante del Sur, Lula copa la escena como principal favorito según propios y extraños. Hasta el diario Folha de São Paulo –vocero de la oligarquía paulista- le da una intención de voto mayor al 35%. Unos 20 puntos debajo se ubica el militar retirado Jair Bolsonaro, otro símbolo del crecimiento de la ultraderecha mundial. El “Trump brasileño”, aquel que en el impeachment a Dilma jurara por el coronel que la torturó en la dictadura, tiene en su acervo frases como "los negros no sirven ni para procrear”, "sería incapaz de amar a un hijo homosexual" o "no te violo porque no lo mereces". Más atrás aparecen Marina Silva (REDE) y Geraldo Alckmin (PSDB). El partido de Michel Temer (PMDB) ni siquiera figura en la categoría “otros”.

Mucho podría cambiar en la geopolítica latinoamericana si el PT vuelve a gobernar Brasil, la principal economía de la región. Para eso, Lula tendrá que sortear la ofensiva judicial: el Día D será el 24 de enero, cuando se ratifique o no la condena a nueve años y medio por el caso Lava Jato. Todo indica que el futuro del ex mandatario estará en prisión o en el Palacio de Planalto.

En Venezuela, después de reencauzarse la disputa política al terreno democrático, empieza a palpitarse lo que será otra elección clave para América Latina. Sin fecha confirmada (sería octubre pero se podría adelantar), el chavismo va por la reelección de Nicolás Maduro, mientras la derecha atraviesa una etapa de agudo desconcierto, fracturada en cinco pedazos y huérfana de liderazgos potables.

El 2017 estuvo marcado por la feroz ofensiva internacional -diplomática y mediática- contra el gobierno venezolano y el intento insurreccional opositor neutralizado con la Asamblea Constituyente. La recuperación del chavismo se ratificó en las elecciones regionales (consiguió 19 de las 23 gobernaciones) y municipales (ganó el 92% de las alcaldías). Pero si la revolución bolivariana recompuso fuerza en el terreno político, su supervivencia se jugará en el plano económico: si el gobierno logra revertir su ineficacia frente a un sabotaje que hace más de cuatro años asfixia la cotidianeidad de la población.

México: ¿la tercera es la vencida?

El principal condimento de los comicios mexicanos del 1° de julio son las altas chances presidenciales de Andrés Manuel López Obrador. Luego de perder con serias denuncias de fraude en 2006 y 2012, va por la vencida. Por el peso económico del país azteca y por ser la puerta de entrada al Norte, también el ajedrez político regional viviría una alteración importante si la centroizquierda gana tras décadas de neoliberalismo narco-criminal.

Su principal rival es José Antonio Meade, quien buscará la continuidad del PRI después de un nefasto sexenio de Enrique Peña Nieto. Tecnócrata de pura cepa, Meade fue funcionario público por más de 20 años y nunca compitió por cargos de elección popular. El tercero en discordia será Ricardo Anaya, aspirante por la extraña coalición entre el derechista PAN y el otrora centroizquierdista PRD.

El otro elemento significativo es la irrupción de los pueblos originarios en el terreno electoral. Impulsada por el Congreso Nacional Indígena y con apoyo del zapatismo, se abre paso la candidatura de la médica tradicional María de Jesús Patricio Martínez, conocida como Marichuy, una apuesta que oxigenó la vapuleada democracia mexicana.

Colombia: la paz también se juega en las urnas

Las presidenciales del 27 de mayo tendrán como telón de fondo la implementación de los acuerdos de paz, por lo que el principal vector del debate previo gira en torno a las posturas frente al posconflicto, en medio de un escenario de gran apatía.

Si bien aún faltan cocinarse las alianzas definitivas, cinco candidatos encabezan los sondeos. La derecha dura estará representada por el uribista Iván Duque y por el exvicepresidente Germán Vargas Lleras. También figuran con buena intención de voto el ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro (centroizquierda) y el ex gobernador de Antioquia Sergio Fajardo. Más atrás aparece Humberto de la Calle, jefe negociador de la paz en La Habana. Como novedad, estará el debut de las FARC convertida en partido político.

Colombia decidirá no sólo la conducción del país sino también la impronta que tome el fin del conflicto armado más largo en la historia continental. Y qué ocurra frente a otras urgencias como el recrudecimiento del paramilitarismo que dejó en 2017 más de 130 líderes sociales asesinados.

Otros escenarios electorales

“Cuando la Asamblea Nacional se constituya, habrá concluido mi segundo y último mandato al frente del Gobierno y Cuba tendrá un nuevo presidente”. Así anunciaba Raúl Castro que el próximo 19 de abril culminará el proceso electoral cubano con la designación de un mandatario que, por primera vez en seis décadas, no llevará el apellido Castro. Se prevé que el elegido sea el actual vicepresidente Miguel Díaz-Canel.

En Paraguay, la disputa del 22 de abril será entre el oficialista Partido Colorado, que presenta a Mario Abdo Benítez (hijo del ex secretario del dictador Alfredo Stroessner) y Efraín Alegre, de la alianza entre el Partido Liberal y el Frente Guasu, del ex mandatario Fernando Lugo destituido con el golpe parlamentario de 2012.

El año electoral en la región arranca el 4 de febrero en Costa Rica. Tres de los 13 candidatos despuntan en medio de una gran apatía e indiferencia: Juan Diego Castro, un abogado famoso por su discurso de mano dura, y los dos representantes del viejo bipartidismo, Antonio Álvarez (Partido Liberación Nacional) y Rodolfo Piza (Partido Unidad Social Cristiana). Casi sin chances aparecen el gobernante Partido Acción Ciudadana (PAC) y la izquierda del Frente Amplio.

Mientras el futuro de América Latina se disputa en diversos terrenos (la lucha en las calles seguirá siendo un factor clave), en el plano electoral se viene un año de gran intensidad que marcará la deriva política regional.


- Gerardo Szalkowicz es periodista. Editor de Nodal. Colabora en diversos medios como Tiempo Argentino, TeleSUR, Rebelión, Librered, ALAI y otros. Conduce el programa radial “Al sur del Río Bravo” por Radionauta FM. Coordinador, junto a Pablo Solana, del libro “América Latina. Huellas y retos del ciclo progresista”.

https://www.alainet.org/es/articulo/190086

La crisis del progresismo y la ofensiva de la derecha en Latinoamérica

Olmedo Beluche                                    27/12/2017
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El 8 de diciembre de 2017, en el salón Azul de la Intendencia de Montevideo, Uruguay, se fusionó la clausura del Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS 2017) con el acto de 50 aniversario del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).  Un evento digno del éxito de un congreso al que concurrieron más de 5000 especialistas de todo el continente con centenares de ponencias en todos los ámbitos de las ciencias sociales, organizado por Ana Rivoir  de ALAS y Pablo Gentili de CLACSO.

Evento de más de tres horas, debatiendo sobre el momento actual del continente, la llamada “crisis del progresismo latinoamericano” y la ofensiva de la derecha reaccionaria, en que participaron personalidades destacadas como: Juan C. Monedero de Podemos (España), Álvaro García Linera (vicepresidente de Bolivia), Estela de Carlotto (presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Argentina), Dilma Rousseff (presidenta legítima de Brasil) y José Mujica (ex presidente de Uruguay).

Telón de fondo del debate: la ofensiva reaccionaria en todos los órdenes

Debate que tuvo como telón de fondo dramáticos acontecimientos que se estaban produciendo en ese momento en la región, los cuales expresan la falta de escrúpulos morales de una derecha dispuesta a hacerse con el poder pisoteando las leyes y hasta la racionalidad democrática más elemental, como:

Por un lado, el fraude y sangrienta represión en Honduras para imponer al títere de los Estados Unidos, el dictador Juan Orlando Hernández; y, por otro lado, la inaudita orden de detención por “traición a la patria” contra la ex presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, y un grupo de sus allegados, por una ley de normalización de relaciones diplomáticas con Irán que, en su momento, fue aprobada por el Congreso y luego no fue aplicada por ser objetada por el órgano judicial.

Otros acontecimientos gravitaban sobre los centenares de asistentes desde una distancia un poco mayor en el tiempo, pero con igual urgencia demandaban respuestas de los expositores, quienes han sido protagonistas de primera línea de la política de izquierdas en el mundo actual: el golpe de estado en Brasil contra Dilma Rousseff, allí presente; la terrible crisis política y económica que sufre el pueblo de Venezuela; la crisis del proyecto progresista de Rafael Correa en Ecuador, con la disputa entre el presidente Lenin Moreno, apoyado por la derecha, y el vicepresidente Jorge Glas, leal al correísmo pero acusado y preso por corrupción, imputación que rechaza como falsa.

¿Cuál es el centro del problema? ¿Es la conciencia o son las políticas?

Las intervenciones fueron dignas de la calidad de los invitados y no decepcionaron al público, el cual se mantuvo pegado a sus asientos hasta altas horas de la noche cuando acabó el evento. El auditorio, con alta presencia de delegaciones brasileñas, mantuvo la combatividad y las consignas, en especial en la denuncia del golpe, en solidaridad con Dilma y el “Fora Temer”.

Todas las exposiciones enfatizaron, desde la calidad moral de los movimientos y proyectos de izquierda o progresistas, frente al enemigo neoliberal y reaccionario, hasta los evidentes logros en políticas sociales de sus gobiernos. Las intervenciones se encuentran disponibles en Youtube, por parte de CLACSO TV.

Sin embargo, la debilidad de las argumentaciones estuvo en la explicación última de la crisis de los gobiernos progresistas, la cual centraron los expositores en que se trata de una lucha ideológica, no ganada aún, por la conciencia de las masas, y no en razones concretas de las políticas aplicadas por los gobiernos progresistas durante sus mandatos. En ese sentido, pese a que se habló en abstracto de autocrítica, se hizo muy poca en lo concreto.

El problema estaría en que las izquierdas no hemos sabido ganar definitivamente a las capas medias de la sociedad para los proyectos progresistas, gracias al peso en la conciencia de la ideología capitalista o neoliberal, que utiliza para ello a los medios de comunicación de masas. Los expositores dejaron de lado el debate respecto a si en realidad se tomaron o no las medidas concretas adecuadas para resolver las grandes necesidades de los pueblos iniciando una real transición al socialismo, concepto que estuvo ausente.

Esta forma de abordar el problema, que fue común a todos los oradores, no por casualidad líderes de proyectos reformistas, contienen un error metodológico de fondo: una concepción intelectualista de formación de la conciencia de clase. Puede ser que para la mayoría de los asistentes al congreso de ALAS 2017, profesionales, docentes y estudiantes, la conciencia política les llegue por la vía académica, es decir, leyendo o estudiando.

Pero las grandes masas populares, que se sublevaron contra los regímenes neoliberales al principio de este siglo, y que llevaron al poder a los llamados gobiernos progresistas por vías electorales, para ellas, la conciencia se forma de manera práctica, por la vía de la acción política y la experiencia con gobiernos y partidos. 

Ninguna gran transformación o revolución social y política se ha llevado a cabo porque la gente llegó a una comprensión filosófica (ideológica) de cómo construir la sociedad, sino por la vía del ensayo y error con líderes y partidos en quienes se afincan las esperanzas de solución de los problemas, a los cuales se apoya, hasta que demuestran ser inconsecuentes con sus compromisos.

En gran medida eso es lo que está pasando: los gobiernos progresistas bogaron con el viento a favor mientras la bonanza de los precios de las materias primas produjo un superávit fiscal con que se financiaron los programas sociales (subsidios) sin tocar los intereses de los capitalistas en cada país. Pero con la caída de los precios de los “commodities” y la caída de las ganancias acabaron con el margen para el reformismo. El dilema está en: o el presupuesto sirve a la acumulación capitalista o para subsidiar a los pobres, como quedó claro de la explicación de Dilma sobre el golpe en Brasil.

Allí es donde debe estar el centro del debate, a nuestro juicio, en qué medidas reales de superación de la lógica económica y social del capitalismo se han tomado o no, para resolver realmente las demandas de los pueblos. Los gobiernos que, aunque tengan un bello discurso progresista, no son capaces de tomar verdaderas medidas anticapitalistas, para no chocar con la burguesía, reciben el lógico castigo electoral de las masas populares.

No es un problema de conciencia solamente, sino un problema que para los pueblos hambreados y super explotados es concreto, porque representa la sobrevivencia cotidiana.  Aunque hay un elemento ideológico sin duda, a nuestra manera de ver, el problema central que resuelve todo es la decisión de adoptar, o no, reales medidas anticapitalistas.

Para estos dirigentes, el problema no estaría en mantener sus gobiernos dentro de las reglas del juego capitalista y la llamada democracia burguesa, sin dar paso a reales procesos de socialización de los medios de producción, de participación de la clase trabajadora en el control de la economía, etc.

Por el contrario, en los expositores del evento ALAS-CLACSO hubo mucho de reivindicación del compromiso con la “democracia”, sin el apellido de clase (burguesa, como exigía Lenin), y de renuncia velada o indirecta a la idea de revolución social cuando se insistía en que era cosa del pasado la lucha armada.

De la utopía neoliberal de Monedero al dualismo antropológico de Mujica

Intentemos un apretado resumen de las exposiciones. Omitimos a la Sra. Carlotto porque fue más específica de la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo:

Juan C. Monedero: estamos en una lucha ideológica contra la “utopía neoliberal” que capta la imaginación de nuestras poblaciones, que hace creer que es posible conseguir cualquier paraíso a través del dinero y convence a muchos trabajadores de creerse clase media. Esta ideología trabaja promoviendo: el miedo o la incertidumbre sobre el futuro, la delegación política en los políticos y partidos y la construcción intencional de la indiferencia, convenciéndonos de que no hay alternativas al modelo.

A juicio de Monedero la respuesta a esas tres ofensivas ideológicas por parte del “pensamiento emancipatorio” deben ser: una “digna rabia” (como la define el EZLN), la participación y el compromiso.  Y propone cuatro acciones: 1. El “no” individual que ayuda a construir el “mosaico” colectivo de la resistencia social al sistema; 2. La exigencia de una “reforma mediática” que controle a los “mass media”; 3. Separar al partido de los cargos institucionales, cuando se ganan; 3. Ser en la actividad política dialécticos o dual (onda/partícula), dado que “las certezas no están consolidadas”: a la vez partido/masas; municipal/nacional; nacional/globalizador; liderazgo/participación; racional/emocional, etc.

No incluyó en su reflexión la crisis catalana, que estaba candente en ese momento, ni a la política de Podemos al respecto.

Álvaro García Linera: en Latinoamérica la izquierda ha dejado de ser intelectual, testimonial y sacrificada como lo era en los 70. Destacó éxito de políticas sociales de los gobiernos progresistas: disminución de la pobreza de 210 millones de personas en el 2000 a 140 millones en 2015; crecimiento de la clase media y del ingreso de los trabajadores de 10 al 15% y del gasto social en 10%, etc. Además de una colaboración soberana de los estados sin la tutela de Estados Unidos a través de la CELAC, UNASUR y ALBA.

Sin embargo, dictaminó que “las cosas no son como hace 5 años”, pues “no es un buen momento para la izquierda”, aunque negó que se haya acabado el “ciclo progresista”, destacando las victorias electorales del Frente Amplio en Chile y Perú.

Fue el expositor más específico en esbozar una autocrítica señalando 7 errores de las izquierdas y sus gobiernos: 1. Cuando se gobierna la economía ocupa el puesto de mando, “si la economía falla, la política falla”; 2. Construcción hegemonía, dialéctica entre el “núcleo duro” de votantes y ampliar alianzas hacia las capas medias”; 3. Hay que derrotar “intelectualmente” al adversario antes de sumarlo (¿?); 4. Hay que transformar las estructuras cognitivas “weberianamente”, transformando la relación con los medios de comunicación para poder vencer moralmente en los cerebros de la gente; 5. Nunca subestimar al adversario; 6. Hay desequilibrios entre liderazgos carismáticos y colectivos; 7. La corrupción, porque la “integridad moral” es la mejor posesión de la izquierda, que si se pierde es peor que las derrotas electorales.

Dilma Rousseff: centró su discurso en el proceso del golpe de estado en su país. Reivindicó las políticas sociales de los gobiernos del PT señalando que los gobiernos del PSDB solo aplicaban “planes pilotos” para poblaciones muestrales, mientras que el gobierno de Lula y el suyo ampliaron grandemente las políticas sociales: hasta 46 millones de personas en el plan “Bolsa Familia” y 63 millones en el de salud; el congelamiento del precio del gas de cocina (para los pobres); y la elevación a “clase media” a 40 millones de personas.

A partir de 2014 es cuando inicia la crisis en Brasil, con: 1. La caída del precio de los “commodities”; que tuvo efectos inmediatos en las recaudaciones fiscales; 2. La política monetaria de Estados Unidos que produjo inflación; 3. La caída notable de la producción de bienes (entre 10 y 6 %). 

A su juicio, la oposición de derecha concluyó que no podían ganar electoralmente al PT, de ahí que deciden propiciar el golpe mediante la “criminalización del presupuesto” social y la misoginia, para lo cual usaron el control de los medios de comunicación nacionales. El golpe tenía tres objetivos: debilitar a los BRICs; imponer un modelo económico contra el neodesarrollismo, la industria nacional y el desmantelamiento del estado nacional; contra el presupuesto social (Temer lo ha congelado por 20 años).

Dilma, en su intervención de una hora, no realizó ninguna autocrítica de su gobierno y partido, ni aludió a las reformas económicas de corte neoliberal iniciadas por ella, ni a la alianza electoral con el PSDB. Sí reivindicó que es posible una “relación decente” con el mercado (regulado) y el compromiso con la democracia, el “lado cierto de la historia”.

José Mujica: mantuvo lo esencial  del discurso ofrecido en el Paraninfo de la Universidad de Panamá cuando se le otorgó el “Doctorado Honoris Causa”, una semana antes, cuya lógica argumental es que: existe una dualidad en la historia, que hace a la “esencia antropológica” de los seres humanos, la lucha entre el egoísmo individualista y la solidaridad colectiva.

A su juicio, la lucha actual entre la izquierda y la derecha no es más que la actualización de esa lucha eterna que hace a la “condición humana”. La izquierda desarrolla una lucha ideológica por el bien común, pero es una lucha en la que nunca se gana definitivamente, “porque nunca estaremos derrotados porque nunca triunfaremos definitivamente”.

Con esto Mujica cerró el debate, tanto literalmente en Montevideo, como para siempre, puesto que una vez que ha pontificado, cuál si de moderno San Agustín se tratara, que el problema se remite a la “esencia del hombre” (carne corruptible/espíritu perfecto), ya no hay lucha de clases que valga, ni programas, ni partidos.

Sólo cabe la resignación cristiana o, como postulan los “revolucionarios” postmodernos, la “resistencia”, porque la revolución socialista salió del discurso y del horizonte de las esperanzas que empujan la acción política.

Es el mismo viejo debate: reformar el capitalismo o hacer la revolución socialista

De lo dicho por los expositores, en especial por García Linera y Rousseff, se desprenden dos conclusiones claras:

  1. La positiva, los gobiernos progresistas demostraron que repudiando al mercado (capitalismo) como único regulador, y adoptando algunas políticas sociales desde el estado, es posible mejorar la vida de millones de personas notablemente;
  2. La negativa, los gobiernos progresistas no alteraron la esencia del sistema capitalista, ni de la estructura productiva, ni la asignación de proveedores de materias primas en el mercado mundial, por ende, sus logros sociales han sido limitados y reversibles.

La crisis de los gobiernos progresistas está en que se han atorado en los límites del sistema capitalista y por ende caen víctimas de las propias contradicciones del sistema: crisis económica mundial, caída de los precios de las exportaciones de materias primas, bajas recaudaciones fiscales de las que dependen los programas sociales, estancamiento productivo, y su consecuente aumento de la pobreza, desempleo, delincuencia, etc.

El caso más dramático es el de Venezuela, donde hay una hiperinflación de tres dígitos, un desabastecimiento notable de los productos de primera necesidad, que no es peor gracias a que se mantienen a medio ritmo las ayudas sociales que aporta el estado a las familias. Pese a lo grave de la situación, se mantiene un sistema inoperante de importaciones mediante asignación de divisas del estado hacia empresas privadas y no se ha nacionalizado la banca. Con lo cual se mantiene intacto el poder económico de la burguesía enemiga del Proceso Bolivariano para sabotear y propiciar el golpe de estado.

Pasados 15 años de la experiencia con gobiernos progresistas, los países latinoamericanos siguen siendo monoexportadores de materias primas; con economías capitalistas controladas por élites oligárquicas, con clases trabajadoras en que prevalece el empleo precario, los bajos salarios, altas tasas de desempleo e informalidad, con su consecuente pobreza, y baja calidad de los servicios públicos, de salud y educación, con deficientes índices de violencia. En fin, nuestros países han cambiado muy poco.

Respecto al otro elemento del debate en Montevideo, el factor subjetivo o la conciencia de clase, ésta se construye permitiendo la acción política independiente de la clase trabajadora en la defensa de sus intereses mediante sindicatos y organismos de tipo asambleario (como lo fueron los Cordones Industriales del Chile de Allende).

Pero en esto también los gobiernos progresistas han cometido “harakiri”, al no permitir la actuación independiente y el debate democrático en los organismos de la clase. Por el contrario, ha prevalecido el manejo clientelista, debilitando a la acción popular que da fuerza al proceso de cambios anticapitalista. Por carambola se han debilitado a sí mismos.

Aquí es donde conviene repasar las enseñanzas de Lenin, dirigente de la primera revolución obrera triunfante de la historia, la Revolución Rusa, cuando en duras circunstancias de los años 20 adoptó un conjunto de medidas favorables a los capitalistas rusos (la NEP), pero que trazaba donde estaban los límites que seguían definiendo como socialista a ese proceso:

Esta revolución es socialista. La abolición de la propiedad privada de la tierra, la introducción del control obrero, la nacionalización de los bancos son otras tantas medidas que llevan al socialismo. No es aún el socialismo, pero son medidas que nos llevan a él a pasos de gigante. No prometemos a los campesinos y a los obreros un país de abundancia de un día para otro, pero decimos: la alianza estrecha de los obreros y de los campesinos explotados, la lucha firme, sin desfallecimiento, por el poder de los Soviets nos conducen al socialismo” (citado por Eric Toussaint).

Bibliografía

  1. www.carasycaretas.com.uy
  2. https://www.youtube.com/clacsotv/
  3. Toussaint, Eric. “Revolución rusa y sociedad de transición. Lenin y Trotsky frente a la burocracia y a Stalin”. En: La Revolución Rusa 100 años después. Compilador: Mario Hernández. Editorial Metrópolis. Buenos Aires, 2017.



https://www.alainet.org/es/articulo/190089