miércoles, 17 de marzo de 2021

Denuncian crimen contra lideresa asháninka en Junín

 17/03/2021 00:49

Por: Foto: Miqueas Sanchoma (La Mula)

Junín, Perú.- La Central de Comunidades Nativas de la Selva Central (CECONSEC) denunció el asesinato de la lideresa asháninka Estela Casanto Mauricio, una de las fundadoras y protectoras de la comunidad nativa Shankivironi, en el Valle del Perene, en Chanchamayo, Junín. Según el comunicado llegado a la redacción de SIGNIS ALC, el crimen contra la lideresa indígena de 55 años sería responsabilidad de "usurpadores que permanentemente ocasionan graves conflictos territoriales" al pretender ingresar a los territorios de la comunidad, pues "continuamente recibía amenazas por migrantes y traficantes de tierras que querían apropiarse de las tierras".

El crimen se habría registrado el viernes 12 de marzo y, según se explica en el comunicado de CECONSEC, no se trata de un acto aislado, sino que es "recurrente en las distintas regiones de la Amazonía y el hecho central es la defensa de sus territorios que hoy más que nunca se encuentran amenazados por invasiones, industrias extractivas, tala ilegal, deforestación, monocultivos, etc."

El comunicado agrega que en "pleno estado de emergencia por la pandemia de Covid-19, fueron asesinados 7 defensores indígenas y ambientales" y destaca que la "mayoría de conflictos socio ambientales están vinculados a la falta de seguridad de las tierras y territorios, tráfico de tierras y a las actividades extractivas legales e ilegales". 

A más del último asesinato a Estela Casanto, en marzo de este año también  fueron asesinados los líderes cacataibos Herasmo García y Yenes Ríos, ambos de comunidades indígenas de Ucayali.

Durante el año de pandemia también fueron asesinados Arbildo Meléndez, indigena cacataibo (abril 2020 - Huánuco); Gonzalo Pio, indígena ashaninka (mayo 2020 - Junín); Lorenzo Wampa, guardaparques (junio 2020 - Amazonas); Roberto Pachecho, defensor ambiental (setiembre 2020 - Madre de Dios). Todos ellos son considerados defensores ambientales por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. 

Pronunciamiento del CECONSEC

Redacción: SIGNIS ALC



martes, 9 de marzo de 2021

La mujer tuvo rol clave en el orígen de la primera civilización en América

 Ellas aportaron en los ámbitos familiares, económicos, sociales y políticos de Caral.


Los hallazgos arqueológicos realizados en los centros urbanos de Caral, la primera civilización de América, demuestran que las mujeres cumplieron roles fundamentales, demostrando la complementariedad y equidad de género, hace cinco mil años.

“Las mujeres tuvieron acceso a funciones relevantes en la organización sociopolítica, económica y religiosa, en la civilización Caral”, dijo la arqueóloga Ruth Shady Solís, directora de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), Unidad Ejecutora del Ministerio de Cultura.

En veintisiete años de investigación, el equipo multidisciplinario de la ZAC ha descubierto esculturas elaboradas en arcilla no cocida, que resaltan la labor que habría cumplido la mujer en la formación de la primera civilización de América, una de las primeras del mundo.

HALLAZGOS

Los antiguos caralinos modelaron esculturas que representan a mujeres sosteniendo en brazos a bebés o dándoles de lactar. La representación de esta función y la ubicación de estas esculturas en contextos rituales, evidencian que el rol de la mujer como madre fue valorado más allá de una aparente cotidianeidad. La representación de la vinculación entre la mujer y la maternidad tiene paralelos culturales universales.

En el ámbito económico, la mujer desarrolló actividades productivas al igual que el hombre. En el sitio arqueológico Ciudad Sagrada de Caral se exhumó un entierro de una mujer adulta dedicada a la producción de tejidos. Y en el sitio arqueológico Áspero se han recuperado contextos funerarios de mujeres que presentan exostosis auditiva bilateral, producida por inmersión continua, lo que demuestra su participación en la vida laboral marina, y su significativa contribución al desarrollo económico.

AUTORIDADES SOCIOPOLÍTICAS

En la Civilización Caral hubo mujeres con autoridad sociopolítica, como lo evidencian dos esculturas recuperadas en el sitio arqueológico Miraya, que representan a dos individuos importantes: la mujer, ataviada con una fina vestimenta y dos collares, y el hombre, con orejeras y collar.

En el sitio arqueológico Vichama, se recuperó una ofrenda con tres esculturas. Se trataría de una pareja de autoridades vinculados a una sacerdotisa. La mujer principal está de pie y es de mayor tamaño, se informó a INFOREGIÓN.

Asimismo, en la ciudad pesquera de Áspero, se encontró uno de los más importantes entierros: la Dama de los Cuatro Tupus. Fue enterrada en el edificio piramidal denominado “Huaca de los ídolos”, uno de los más destacados del sitio arqueológico. Llevaba prendas indicadoras de su alto estatus, y habría tenido entre 40 a 50 años. Estuvo envuelta en tejidos de algodón y esterilla de junco. Portaba cuatro tupus o prendedores con diseños zoomorfos y un collar de cuentas de valvas de moluscos, con un dije elaborado en concha de gasterópodo marino. También un collar conformado por cuentas tubulares de Spondylus y un dije de mineral silicato. Además de una ofrenda de mate que contenía oca, papa y semillas de mate.

“El acceso de las mujeres a posiciones sociales se dio hasta en la época inca. Actualmente, la inequidad de género es muy marcada. Hay violencia, casi permanente, contra la mujer. Debemos tener carácter las mujeres para salir adelante y no debemos permitir que eso continúe con la educación”, indicó la doctora Shady Solís.

COMPLEMENTARIEDAD DE GÉNERO EN EL ANTIGUO PERÚ

Antiguamente, mujeres y hombres desarrollaron actividades complementarias en todos los ámbitos. Esto se evidencia incluso en la cosmovisión andina, que reconoce a deidades como Pachamama y Cochamama, dadoras de los recursos terrestres y marinos, respectivamente. Eran hombres los cerros, apus o jircas, de donde bajaba el agua para regar los cultivos. La Luna o Quilla era la deidad femenina sideral cuyo par era el Sol, Inti o Huari masculino.

En tiempos posteriores, las Capullanas o Tallaponas eran las gobernantes de sociedades costeñas, y la Coya era el equivalente de una reina en la sociedad Inca. Mientras ambos géneros eran considerados diferentes en cuanto a las funciones que debían realizar, también había convicción en cuanto a su complementariedad. Ambos gozaban del mismo respeto y acceso a las diversas posiciones sociales, políticas y religiosas.

“No eran diferentes. Mujeres y varones eran iguales, se dividían el trabajo. Comprendieron que cada uno podía dar soluciones, por eso las mujeres podían tener posiciones altas. Se requiere de la intervención de la mujer para promover desarrollos en los diferentes campos y mejorar las condiciones de vida en la sociedad. Estamos ante un reto”, sostuvo la arqueóloga sanmarquina.


La mujer indígena libra una lucha desde hace más de 500 años

Consideró la expresidenta de Onamiap, Ketty Marcelo, al conmemorarse hoy el Día Internacional de la Mujer

El Día Internacional de la Mujer significa el Día de lucha. Es la lucha constante que la mujer andina y amazónica viene resistiendo por más de 500 años. Son años de imposición colonial, de mutilación de las lenguas, borrar nuestras espiritualidades. Somos 55 pueblos originarios en el Perú, con 48 lenguas originarias.

Así se expresó Ketty Marcelo, expresidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap) en entrevista para INFOREGIÓN con motivo del Día Internacional de la Mujer. Agregó que la fecha nos habla de una lucha y resistencia que «venimos librando desde hace más de 500 años». Citó que este día es, además, una ocasión «para visibilizar nuestros saberes».

Resaltó que «los derechos alcanzados por la mujer indígena han costado vidas, nada ha sido gratuito». Recordó que a pesar de ser originarias de este continente, se libra una lucha contra la primacía colonial. Al respecto, citó la discriminación como tara que se desprende de este contexto, ello se traduce en la ausencia de políticas públicas específicas para la mujer indígena.

Consideró que en los actuales momentos, la pandemia ha visibilizado la discriminación estructural que sufre la mujer indígena ya que no hay politicas públicas para los pueblos originarios. Otro reto que tienen que enfrentar, es la lucha contra el machismo que también se puede observar en sus mismas comunidades.

Marcelo pertenece al pueblo yánesha-ashánika.

De otro lado, resaltó que la mujer indigena tiene una relación espiritual, armónica, de convivencia con la tierra, «a la consideramos nuestra madre. Es el lugar donde construimos identidad, donde estás nuestros ancestros, la que nos alimenta y cura. (…) Nosotros nos consideramos parte de la madre naturaleza». Por eso nuestra vida se centra en el territorio y en su defensa, añadió.

Y hablar de la tierra es referirse a la producción de alimentdos gracias a la agricultura, rubro en el que la mujer indígena cumple un papel . En ese sentido, resaltó el aporte que realizan a favor de la dieta alimentaria del país. En pandemia se pueden cerrar las fabricas, pero el agro siguió en actividad, acotó a INFOREGIÓN.

Recordó que desde la Onamiap han combatido posturas originadas desde el Ejecutivo que signifiquen despojo territorial. Además, se ha logrado modificar la Ley de Comunidades para incorporar la participación femenina en las Juntas directivas comunales. Añandió que la Onamiap tambien aportó en la elaboración de la Ley del Cambio Climático y el de la Consulta Previa.




lunes, 1 de marzo de 2021

Lanzado un Plan de Vida para salvar la Amazonía



 Los pueblos amazónicos, organizaciones sociales, de mujeres, medioambientales, culturales, religiosas y defensoras de los derechos humanos y los derechos de la naturaleza, auto convocados en el evento virtual: “El Grito de la Selva, Voces de la Amazonia”, realizado el 26 y 27 de febrero de 2021, en el marco de la Asamblea Mundial por la Amazonía, los invitamos a compartir, sumarse y fortalecer el siguiente Plan de Vida para salvar la Amazonía.





27 de febrero de 2021

La Amazonía que es fuente de vida, hoy está amenazada de muerte. La Amazonía con sus 8 millones de km2 es el corazón del planeta, allí vivimos más de 400 pueblos indígenas y 3 millones de amazónicos , en medio de la selva y la diversidad biológica más grande de la Tierra, rodeada de impresionantes reservorios de agua dulce que producen “ríos voladores” que traen la lluvia a diferentes confines del globo. Está Amazonía, vital para estabilizar el clima del planeta y para el futuro de la humanidad, hoy vive una escalada de pandemias:

  • La sanitaria que se refuerza con la segunda ola del COVID 19, que ha dado origen a otra variante en la ciudad de Manaos, Brasil, y ya ha provocado más de 50.000 muertes en toda la Pan Amazonía.
  • La del extractivismo de los sectores mineros, agro empresariales, energéticos y de mega infraestructuras.
  • La de la crisis climática que agrava las inundaciones, sequías, incendios y enfermedades en nuestros territorios.
  • La del racismo, la discriminación y la colonial modernidad contra los pueblos indígenas, los afrodescendientes, las poblaciones humildes y la propia naturaleza.
  • La del autoritarismo, que profundiza la criminalización y asesinato de los líderes que defienden sus territorios.
  • La del patriarcado que, junto al capitalismo, el racismo y la lesbofobia estructuran las desigualdades en nuestra sociedad que se agravan durante la pandemia, evidenciando un mayor número de mujeres desaparecidas y altos índices de feminicidios, desatención en los servicios de salud que permanecen en la impunidad frente a la intolerancia e indolencia de organismos estatales.
  • La de la crisis de los sistemas políticos que contribuye a la proliferación de gobiernos corruptos, aferrados al poder, que socavan la democracia y son incompetentes para dar respuesta a las múltiples crisis.
Esta escalada de pandemias es síntoma de un planeta que necesita sanar, en el cual es impostergable restablecer la armonía entre los seres humanos y la naturaleza, entre los individuos y sus familias, entre la sociedad y el estado, entre las naciones y el planeta.

Los pueblos amazónicos, organizaciones sociales, de mujeres, medioambientales, culturales, religiosas y defensoras de los derechos humanos y los derechos de la naturaleza, auto convocados en el evento virtual: “El grito de la selva/Voces de la Amazonia”, realizado el 26 y 27 de febrero de 2021, en el marco de la Asamblea Mundial por la Amazonía, los invitamos a compartir, sumarse y fortalecer el siguiente Plan de Vida para salvar la Amazonía.

1.   Solidaridad y acción urgente para hacer frente a la Emergencia Sanitaria en la Amazonía
a) Garantizar el acceso universal a vacunas confiables para la población amazónica, y proceder de acuerdo a las decisiones y consentimientos, manifestados en consulta previa por los pueblos indígenas. Promover información transparente sobre las vacunas, frenando las campañas de miedo sobre las vacunas, que con falsedades esparcen fanatismos políticos y religiosos. Impulsar procesos de vacunación sin discriminación ni corrupción y en condiciones óptimas en cadena de frío y postas comunales equipadas.

b) Liberalización de la propiedad intelectual y establecer una moratoria en la aplicación del Acuerdo de Propiedad Intelectual sobre el Comercio (TRIPS por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial del Comercio para mejorar, masificar y abaratar el acceso a los tratamientos, vacunas en base a genéricos y otras tecnologías eficaces para afrontar la crisis sanitaria mundial del COVID-19.

c) Demandar que la OMS y la OPS abran al acceso público los avances científicos sobre el Covid19, establezcan que las vacunas son un bien público gratuito y de acceso a través de COVAX y otros mecanismos.

d) Atención médica inmediata para los pueblos indígenas que han sido relegados de atención y acceso a medicinas. Fortalecer las sociedades del cuidado, y la salud pública universal con sistemas comunitarios, acciones indígenas de vigilancia, autocuidado sanitario y autogobierno colectivos. Atención inmediata en servicios de salud sexual y atención de la violencia de género para las mujeres indígenas

e) Establecer un ingreso básico a las familias que han sufrido de pérdidas familiares y/o que están contagiadas hasta que las vacunas sean implementadas de manera efectiva.

f) Corredores de vida garantizados y libres de actividades extractivas a cerca de 200 pueblos no contactados en toda la Cuenca para evitar su extinción por un potencial contagio.

g) Levantar recursos que nutran el fondo de emergencia sanitaria de la COICA para viabilizar mecanismos de respuesta rápida a las necesidades de la población indígena de manera inmediata.

h) Condonar la deuda externa de los países amazónicos para evitar el colapso sus economías en medio de la pandemia.

 
2.    Frenemos el punto de no retorno de la Amazonía
a) Defender y garantizar los planes de vida y las culturas de los pueblos indígenas y otras poblaciones que la habitan para salvar la Amazonía, la biodiversidad y evitar el colapso climático del planeta.

b) Favorecer las economías locales, de pequeña escala y los ciclos de producción y comercio que respetan nuestros ritmos, conocimientos tradicionales, relaciones y la naturaleza.

c) Frenar YA la deforestación y degradación de la Amazonía que ya suma el 20% del bosque más extenso del mundo a través de:

  • Suspender y prohibir las actividades, inversiones y proyectos extractivistas a nivel minero, petrolero, megahidroeléctrico, agropecuario, forestal, de infraestructura y otros en la Amazonía.
  • Adoptar sanciones en sus países de origen y a nivel internacional contra las empresas transnacionales que alientan la destrucción de la Amazonía.
  • Rastrear las cadenas de valor de la carne, la soya, la minería, el petróleo y otros productos para impedir y sancionar la venta de productos del extractivismo que destruyen la Amazonía. Es imperativo legislar el cumplimiento de derechos humanos y de la naturaleza de cada cadena de valor.
  • Presionar a los gobiernos y concientizar a los consumidores para que su consumo no alimente más procesos de destrucción de la Amazonia.
  • Prohibir el uso y expansión de semillas transgénicas y agrotóxicos que alientan la expansión de la frontera agrícola a costa de la selva.
d) Rechazar la ratificación y puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur por sus graves impactos sobre la Amazonía. Denunciar los Tratados de Libre Comercio que amenazan nuestras economías locales y alimentan circuitos de ganancia del gran capital. Prohibir y limitar en los acuerdos comerciales la exportación e importación de productos que tienen graves impactos en el medio ambiente. Todos los tratados comerciales deben ser reformados para que contemplen estándares y licencias sociales y ambientales en cada producto y/o servicio.

e) Reconocer y fortalecer el aporte de las mujeres en la defensa de su identidad y cultura en el marco de la lucha de los pueblos panamazónicos, garantizar la igualdad de género en la participación política en todos los espacios de decisión.

f) Exigir que los bancos y fondos de inversión en los países desarrollados y emergentes suspendan el financiamiento de actividades extractivas, productivas y comerciales como la industria de ganadería intensiva, las plantaciones de monocultivos, y otros que nos acercan al punto de no retorno de los ecosistemas del planeta.

g) Demandar la creación de un fondo para la restauración de la Amazonía por parte de los países desarrollados y emergentes que sea gestionado de manera transparente con la participación, protagonismo y propuestas de los pueblos amazónicos para la definición de procesos de protección de sus territorios y el conjunto del bioma.

 
3.  Hagamos Justicia climática y ambiental
a) Transformar las economías, las formas de producción, consumo y desechos de los países desarrollados y las élites de los países en desarrollo para frenar la destrucción de la Amazonía. Las soluciones para el cambio climático deben ser integrales y no limitarse a la sustitución de combustibles fósiles por energías alternativas sin tomar en cuenta la gran demanda de recursos naturales que requiere pasar por ejemplo de mil millones de autos a gasolina a mil millones de autos eléctricos.

b) Cambiar nuestra relación con la naturaleza reconociendo los derechos de la naturaleza y estableciendo en nuestros países legislaciones y mecanismos para evitar que se produzcan nuevos ecocidios como el que vive hoy la Amazonía.

c) Duplicar como mínimo en la presente década las contribuciones de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados y emergentes para que empecemos a acercarnos a una trayectoria que se aproxime al objetivo de limitar el incremento de la temperatura y preservar la vida como la conocemos.

d) Construir capacidades en los pueblos indígenas y la sociedad civil para monitorear y auditar las contribuciones de reducción de emisiones que se relacionan con la Amazonía.

e) Rechazar falsas soluciones de mecanismos de mercado de carbono y tecnologías de secuestro de carbono que sólo profundizan las causas de fondo que nos llevaron a esta grave crisis climática. Rechazar las soluciones de geoingeniería que se están promoviendo de manera ilegal y que pueden causar daños irremediables al planeta Tierra.

f) Establecer impuestos progresivos al uso de combustibles fósiles para desalentar su utilización y remplazarlos con energías alternativas.

g) Exigir el pago de la deuda climática que tienen los países desarrollados y emergentes por haber causado más del 90% de las emisiones históricas de gases de efecto invernadero que provocan la crisis climática. Para atender las urgencias de los pueblos y países en desarrollo, exigimos un verdadero Fondo Verde con participación de la sociedad civil, con un mínimo de quinientos mil millones de dólares que representan menos de un tercio de los gastos del presupuesto de defensa de las principales potencias del planeta.

h) Frenar la criminalización y asesinato de líderes indígenas y defensores de la naturaleza. Fortalecer los mecanismos culturales propios de los pueblos para frenar la violencia sobre ellos. Acción de urgencia de las instancias de derechos humanos de la ONU para que los Estados sancionen la impunidad y frenen la criminalización. Impulsar la implementación del acuerdo de Escazú que entra en vigencia el 22 de abril de este año y su ratificación por todos los países de la región.

i) Promover soluciones estructurales que de manera integral lleven a un cambio del sistema para preservar el clima, superando el capitalismo, el extractivismo, el productivismo, el patriarcado, el antropocentrismo, el racismo y el colonialismo.

 
4.   Impulsemos el autogobierno de los territorios y una gobernanza inclusiva
a) Fortalecer la autonomía y autogobierno territorial de los pueblos indígenas y amazónicos en general, como legítimas formas de autoridad pública social colectiva, así como su reconocimiento legal y apoyo presupuestal por parte de los estados amazónicos.

b) Aplicación de la consulta para el consentimiento previo libre e informado de los pueblos indígenas en:

  • todos los planes sobre la Amazonía que se elaboran a nivel nacional e internacional para evitar decisiones unilaterales e equivocadas que se adoptan en escritorios alejados de la realidad y que reducen la Amazonía a la condición de sumidero de carbono.
  • todos los proyectos, créditos e inversiones que afectan la Amazonía. Los pueblos amazónicos no somos ni receptores ni implementadores, somos quienes hemos conservado por siglos la Amazonía. Nuestra voz y conocimientos deben guiar a la política pública y a la ciencia en su protección, no a la inversa.
c) Democratizar el acceso directo a fondos nacionales e internacionales por parte de los autogobiernos de los territorios indígenas para el uso adecuado, oportuno y efectivo en función de atender las diferentes pandemias que aquejan a la Amazonía.

d) Fortalecer las instancias jurisdiccionales nacionales, regionales y locales para defender los derechos indígenas y de la naturaleza para que exista una justicia rápida y efectiva.

e) Promover la adopción de marcos regulatorios que permitan garantizar la intangibilidad de los territorios de pueblos no contactados como corredores de vida en los países de la cuenca Amazónica.

f) Impulsar la sostenibilidad de la vida como una apuesta política orientada a la construcción de un nuevo modelo justo y equitativo donde las personas y la naturaleza se encuentren en el centro de su prioridad en una relación interdependiente y equilibrada y las mujeres vivan libres de toda discriminación y violencia.

g) Sancionar a los gobiernos que como Bolsonaro promueven abiertamente la destrucción de la Amazonía. Exigir investigaciones por parte del sistema internacional para juzgar a los culpables por el genocidio de los pueblos amazónicos.

 h) Establecer mecanismos intergubernamentales con participación decisoria de los pueblos indígenas y locales que permitan dar soluciones integrales a la Amazonía que hoy se encuentra fracturada por las divisiones políticas de las fronteras.

5.   Impulsemos la movilización del planeta para salvar la Amazonía
a) Construyamos Asambleas en Defensa del Amazonía en todos los países, ciudades y comunidades del planeta para informarnos sobre lo que pasa en la Amazonía, hacer propuestas y definir las acciones que podemos realizar en nuestra localidad para frenar la escalada de pandemias que azotan el corazón del planeta.

b) Realicemos demostraciones y otras manifestaciones creativas en nuestras escuelas, centros de trabajo y municipios para dar a conocer las demandas planteadas en este Plan de Vida y lograr que el grito de la Amazonía sea escuchado por todas las personas, autoridades y tomadores de decisión en nuestros países.

c) Organicemos círculos culturales para a través de la Educación Popular, la comunidad y los movimientos sociales fortalecer la movilización en defensa de las Amazonía.

d) Movilicémonos contra las quemas en todos nuestros países para evitar que nuevamente este año la Amazonía sufra un nuevo incendio por el fuego descontrolado que provoca la ganadería y el agronegocio.

e) Hagamos de la defensa de la Amazonía uno de los principales ejes de la lucha contra la crisis climática.

f) Discutamos la posibilidad de hacer un gran encuentro semipresencial en defensa de la Amazonía en el camino a la COP 26 que tendrá lugar hacia el fin de año en Glasgow.

 

¡Amazonizemonos!
Seamos Amazonía, recuperemos nuestras raíces con nuestra Madre Tierra y escuchemos el llamado de la selva.

TagsAMA, Coica, FOSPA, Panamazonia, Plan de Vida, Pronunciamiento, REPAM

foto repetido a criterio del editor, de este blog




domingo, 14 de febrero de 2021

VOCACIÓN DE SERVICIO Enfermeros de los Andes y el monte

 


FOTOGRAFIA

Esta semana, los licenciados Liz Gómez Quispe y Jackson Shuña fueron de los primeros en vacunarse en el país contra el covid-19.

14/02/2021 Ellos conocen, desde la primera línea, lo que es hacer campañas de salud en zonas rurales de la sierra y la selva, y lo que es la batalla diaria contra el temible covid-19.

José Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe



1 

Yo soy de la misma provincia de La Oroya [región Junín]. Desde niña tuve la vocación de ayudar a las personas. Somos dos hermanos y soy la única que trabaja en el área de salud.

Me vine a estudiar Enfermería a Lima porque en tiempos del terrorismo era muy difícil quedarse a estudiar en La Oroya o Huancayo.

Empecé a trabajar en el puesto de salud del Rosario, de la red de salud de Jauja. Luego me enviaron al puesto de salud de Marcapomacocha [a 4,425 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Yauli, Junín]. Ahí estuve 16 años.

Era un establecimiento pequeño, de nivel 1-1, donde solo había una enfermera y una técnica. No había médico, entonces, como enfermera, me encargaba prácticamente de todas las actividades.

Marcapomacocha es una zona netamente ganadera, y los accidentes más frecuentes de personas y ganado eran por la caída de rayos. Tampoco hay veterinarios y a veces las personas nos han solicitado apoyo para salvar a sus animalitos.

Tuve la oportunidad de atender muchos partos, algunos institucionales y, la gran mayoría, en los domicilios, por las ideas arraigadas de la población, que prefieren dar a luz cerca a su familia, en su casa. Hoy, las cosas han cambiado gracias al trabajo de concienciación y promoción de la salud que hemos hecho.

Porque el papel de las enfermeras en las zonas rurales es muy importante: nos encargamos de lo preventivo-promocional. Tenemos que educar, enseñar estilos de vida saludable y crear conciencia en las autoridades para llegar a todos los anexos. A los pobladores les inculcamos que no esperen enfermarse para que acudan recién al establecimiento.

También nos dedicamos a inmunizar a toda la población, desde recién nacidos hasta adultos mayores.

Vacunar es un trabajo arduo, un reto, porque por años las mamás tenían bastante temor de inmunizar a sus niños por ciertas sintomatologías posvacunas y también por el machismo, ‘mi esposo se va a molestar’. Pero, definitivamente, hemos logrado dar un giro de 180 grados: hoy, las mamás están seguras plenamente de que las vacunas salvan vidas.

Antes, para una emergencia teníamos que hacer un viaje de más de dos horas hasta La Oroya o referir a los pacientes a Canta o Chosica, donde muchos tienen familia.

Gracias a Dios, ahora el puesto de Marcapomacocha subió a nivel 1-2. Cuenta con un médico y una obstetra Serums, una enfermera y dos técnicos.

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Soy casada, tengo tres hijos. De 23, 17 y 7 años. Ellos viven en Huancayo. Me hubiese gustado que llevaran mi vocación, pero ven que es muy sacrificada la vida del persona de salud. Ellos han crecido con mis padres. Algo que uno tiene que asumir es ser responsable con tu trabajo, con tu profesión… y sacrificar a tu familia. Saqué mucha valentía y coraje, teniendo la esperanza de que en algún momento volveríamos a encontrarnos todos sanos y felices para recuperar los momentos gratos.

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La licenciada Liz Gómez Quispe tiene 47 años. Hace tres meses la reasignaron al centro de salud de Santa Rosa de Saco, de la ciudad metalúrgica de La Oroya. Es un centro de nivel 1-4. Una realidad laboral muy distinta.

Si en Marcapomacocha los casos del covid-19 fueron escasos y no se llegó a complicaciones (gracias a un trabajo de la mano con las autoridades locales), a Santa Rosa de Saco casi todos los días llegan pacientes con el virus.

Son captados a tiempo; la gran mayoría de casos no se complican, cuenta la licenciada, que como todos los enfermeros del centro asume los turnos de atención a los pacientes covid. De los compañeros que se contagiaron, solo un obstetra falleció por la enfermedad. “Siempre lo recordamos. Es muy triste haber perdido un profesional que tenía mucho por delante”, dice. En Junín, Gómez ha perdido a muchos colegas y personas cercanas por el temible nuevo coronavirus.

Ahí, desde la primer línea, ve que esta segunda ola es más agresiva que la primera, con más casos.

El martes 9, las vacunas contra el covid-19 llegaron para el personal de salud oroyino. Ese día, en una ceremonia con el Presidente de la República, Gómez se convertía en la primera sanitaria de la Microrred La Oroya-Red de Salud Jauja en recibir la inmunización.

“Nosotros tenemos que estar protegidos para continuar haciendo lo que mejor sabemos hacer: inmunizar, y de esta manera cuidar a más personas”, dice.

2 

Tengo 32 años y hablo español, urarina, kukama kukamiria y ashuar. Nací en Trompeteros [distrito de la provincia de Loreto, región Loreto], pero me crié en el distrito de Nauta. Desde mi infancia me gustó la salud. Mi papá, Artidoro Shuña, es de la comunidad kukama kukamiria, de San Juan de Lagunillas, y en 1989 se convirtió en el primer técnico de salud que vino a trabajar a Trompeteros.

Estudié Enfermería en la Universidad de la Amazonía Peruana.

Mi propuesta es trabajar con la salud intercultural de las cuencas amazónicas. Cuando en el 2012 obtuve el primer lugar en el Serums [el Servicio Rural y Urbano Marginal en Salud], tenía la opción de elegir dónde trabajar. Yo elegí mi distrito, Nauta.

Todos se sorprendieron de mi elección, también mi papá, pero está contento porque hemos compartido muchas acciones juntos.

Para llegar a los pueblos más alejados, como Corrientes, José Olaya o 12 de Octubre, necesitamos navegar hasta tres días.

Me dieron la encargatura de la intervención de la malaria en la cuenca de los ríos Tigre, Corriente y Chambira. Luego, trabajé con las brigadas de intervención contra la tos ferina, el dengue. En el 2017-2018 fui jefe de la Red de Salud Loreto-Nauta.

Luego, dirigí la unidad ejecutora 407. En el 2019 trabajamos en la vacunación de niños y otros programas. En el 2020 me destacaron al Ministerio de Salud, pero no pude irme por temas familiares.

En Nauta, haciendo la investigación de un caso de covid-19, me contagié . Por la enfermedad, me tuve que salir de la casa por tres o cuatro meses, por el riesgo de infectar a mi familia. El 27 de abril, el día que me dieron de alta, mi hijito cumplía 3 años. Solo de lejos le pude cantar el cumpleaños feliz.

Nos contactamos con el asesor de la [ex] ministra Mazzetti, le dijimos que la gente en Nauta no se iba a morir por la malaria, sino por el covid-19 y colaboramos en la elaboración del Plan Amazónico Covid.

Entre servidores de salud y civiles recorrimos las distintas cuencas. La cooperación coreana nos ayudó con oxígeno. Busqué el apoyo de los apus de las federaciones indígenas. Felizmente, entendieron la emergencia, que el covid-19 mata y que ya no había camas en los hospitales de Iquitos. Empezaron a usar mascarillas de tela, a hacer la cuarentena en sus comunidades, les ayudamos con medicamentos y otros temas.

La microrred de salud Nauta tenía 317 trabajadores, ahora son más de 500 para una población que supera los 90,000 adultos. Son mestizos o de los pueblos originarios ashuar, jíbaros, quichuas, urarina, kukama kukamiria. Aumentó la demanda de atención y también había más personas vulnerables al virus. Fallecieron muchos médicos, enfermeros y técnicos.

Gracias a las medidas, hemos tenido en toda la provincia solo alrededor de 200 fallecidos. Es una de las cifras más bajas de toda la región Loreto.

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Jackson Shuña es el encargado de la vigilancia de epidemias en el centro de salud Nauta de la microrred Loreto-Nauta. Desde hace tres meses, está dedicado al tema asistencial.

Este año, fue el primer integrante de la microrred en trasladar de Nauta a Iquitos pacientes con nuevo coronavirus.

El martes se convirtió en el primer sanitario de la Amazonía en vacunarse contra el covid-19.

Para él, es importante porque es “una persona orgullosa de haber nacido en la selva y de poder ayudar a fortalecer el sistema de salud de los pueblos más distantes”.

Su inmunización, dice, es necesaria porque él representa a miles de profesionales de la primera línea. Hay, también, un impacto en la población, a la que siempre, como enfermero, recomienda el uso de mascarillas, cumplir con el distanciamiento social y evitar las aglomeraciones.

“Ahorita, las vacunas ya llegaron al establecimiento de salud donde trabajo. Lo importante es que poco a poco vamos enfrentando mejor al covid-19. Solo les digo a todos que, por favor, no bajemos la guardia. Me preocupa que el virus llegue a las comunidades de las fronteras porque son personas muy vulnerables”, dice.


EL PERUANO


sábado, 13 de febrero de 2021

Obispos de México: "El mensaje del Papa Francisco, como Pastor, penetró el corazón de todo nuestro pueblo"

 La Iglesia mexicana conmemora la visita del papa Francisco a México hace 5 años


Papa, en México
Papa, en México

"En su visita, Francisco abrazó con ternura a nuestras familias, jóvenes, enfermos, migrantes, pueblos originarios e internos de centros penitenciarios"

"Nos motivó a seguir valorando las raíces de nuestro pasado para reconocer la riqueza que poseemos como nación; y a entregarnos, para que nuestra sociedad tenga el aliento vital de la Iglesia"

"¡Gracias, Santo Padre! Por su oración y cariño para nuestro pueblo. Lo tenemos siempre presente, en nuestras oraciones, en nuestra mente y corazón. México lo quiere mucho"

Conmemorando la Visita del Papa Francisco a México

Hoy con gran alegría rememoramos la hermosa Visita Apostólica del Santo Padre, el Papa Francisco a nuestro País, que se llevó a cabo del 12 al 18 de febrero del 2016. Llegó a nuestra Patria como misionero de misericordia y de paz, para confirmarnos en la fe y alentarnos en la esperanza.

El escenario de la tierra bendita de nuestro pueblo, tan querida por Dios y por Santa Maria de Guadalupe, experimentó la unión de mentes y corazones en una “Casita Sagrada”, como soñó nuestra Madre de Guadalupe. Y la voz de Cristo resonó con gran fuerza en los labios de aquel que es bendito, porque vino en el nombre del Señor, el Papa Francisco, quien nos recordó la verdad simple y fundamental para todo fiel: que Dios nos quiere con amor infinito y que permanece siempre a nuestro lado.

El mensaje del Papa Francisco, como Pastor, penetró el corazón de todo nuestro pueblo, y con especial predilección y paternidad espiritual abrazó con ternura a nuestras familias, jóvenes, enfermos, migrantes, pueblos originarios e internos de centros penitenciarios. Buscó estrechar lazos entre los distintos actores de la vida social, política y laboral de nuestro país. Nos motivó a seguir valorando las raíces de nuestro pasado para reconocer la riqueza que poseemos como nación; y a entregarnos, para que nuestra sociedad tenga el aliento vital de la Iglesia, que con la trasmisión viva de la fe, contribuye a construir la paz.

La presencia del Papa fue un gran aliento e impulso para toda la Iglesia: pastores, laicos y religiosos. A  los obispos y sacerdotes nos exhortó a ser pastores con mirada transparente y a llevar en el corazón la gran preocupación de acompañar y atender a todo nuestro pueblo, para que vean en nosotros, sacerdotes y obispos, las huellas del Maestro de Nazaret, Jesucristo. Para ello, nos alentó a tener audacia profética, y a implementar un serio y cualificado proyecto de pastoral para testimoniar la presencia del Señor en medio de nosotros. Lo cual hemos hecho, y hoy, guía nuestra acción pastoral hacia el 2031, V Centenario del Acontecimiento Guadalupano, y hacia el 2033, II milenio de nuestra Redención.

Finalmente nos animó mucho a ser testigos de Jesucristo, en  nuestras familias y comunidades, a trabajar por la reconciliación social y, sobre todo, a mantener la esperanza ante los problemas que afligen a nuestro país.

¡Gracias, Santo Padre! Por su oración y cariño para nuestro pueblo. Lo tenemos siempre presente, en nuestras oraciones, en nuestra mente y corazón.