viernes, 9 de marzo de 2018

Amazonía: Nuevo camino para la iglesia y para una ecología integral

La asamblea sinodal también analizará aspectos sociales como el rol de los gobiernos, las multinacionales, la corrupción y el narcotráfico.
09/03/2018 01:36
Papa Francisco
"Amazonía: Nuevo camino para la iglesia y para una ecología integral" es el tema que determinó el papa Francisco para la Asamblea especial del Sínodo de Obispos de la Región Panamazónica, que se realizará en octubre del 2019. En base a este tema, se realizarán pre-sínodos y asambleas temáticas en todos los países Panamazónicos y en toda la Iglesia Latinoamericana.
La Red Eclesial Panamazónica junto a otras entidades como la CLAR, CARITAS, comunidades religiosas y las propias Conferencias Episcopales, desarrollará diversas iniciativas para promover y apoyar estos eventos.
La asamblea sinodal no se centrará únicamente en los desafíos pastorales que presenta la región pan-amazónica a la Iglesia católica, también analizará aspectos sociales como el rol de los gobiernos, las multinacionales, la corrupción y el narcotráfico. “Trataremos el tema desde el punto de vista eclesial y también civil, para englobar a todos”, anticipó el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos
Igualmente, se ha dado a conocer los nombres de los 18 miembros que forman parte del Consejo pre-sinodal. Estas personas tendrán como tarea colaborar con la Secretaría General en la preparación de esta importante Asamblea Especial. La lista es la siguiente:
- Card. Cláudio Hummes, Arzobispo emérito de São Paulo (Brasil), Presidente de la Red Eclesial Panamazónica.
- Card. Peter Kodwo Appiah Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
- Card. Carlos Agiar Retes, Arzobispo de México (México).
- Mons. Pedro Ricardo Barreto Jimeno, S.I., Arzobispo de Huancayo (Perù), Vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica.
- Mons. Paul Richard Gallagher, Arzobispo titular de Hodelm, Secretario para las Relaciones con los Estados.
- Mons. Edmundo Ponciano Valenzuela Mellid, S.D.B., Arzobispo de Asunción (Paraguay).
- Mons. Roque Paloschi, Arzobispo de Porto Velho, Rondônia (Brasil).
- Mons. Óscar Vicente Ojea, Obispo de San Isidro, Presidente de la Conferencia Episcopal (Argentina).
- Mons. Neri José Tondello, Obispo de Juína, Mato Grosso (Brasil).
- Mons. Karel Martinus Choennie, Obispo de Paramaribo (Surinam).
- Mons. Erwin Kräutler, C.PP.S., Prelado emérito di Xingu, Parà (Brasil).
- Mons. José Ángel Divassón Cilveti, S.D.B., ex Vicario Apostólico de Puerto Ayacucho (Venezuela), Obispo titular de Bamaccora.
- Mons. Rafael Cob García, Vicario Apostólico de Puyo, Obispo titular de Cerbali (Ecuador).
- Mons. Eugenio Coter, Vicario Apostólico de Pando, Obispo titular de Tibiuca (Bolivia).
- Mons. Joaquín Humberto Pinzón Güiza, I.M.C., Vicario Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, Obispo titular de Ottocio (Colombia).
- Mons. David Martínez de Aguirre Guinea, O.P., Vicario Apostólico de Puerto Maldonado, Obispo titular de Izirzada (Perù).
- Sor María Irene Lopez Dos Santos, Delegada de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR).
- Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la REPAM (Ecuador).
SIGNIS ALC

jueves, 8 de marzo de 2018

Hay que liberar a las mujeres de las miradas de sospecha en la iglesia y la sociedad

Cuatro mujeres de la Iglesia católica española reflexionaron sobre el rol de la mujer en la Iglesia
08/03/2018 09:32
Panel sobre el rol de la mujer en la Iglesia
En el marco de la presentación de libro 'Diez cosas que el Papa Francisco pide a las mujeres', escrito por la profesora María Teresa Compte, con prólogo del papa Bergoglio, y editado por Publicaciones Claretianas, cuatro de las mujeres más relevantes en la Iglesia española intervinieron en un panel sobre su papel en la sociedad y la Iglesia, la igualdad, la violencia de género, la brecha salarial o los prejuicios.  En el diálogo, que tuvo lugar en la Fundación Pablo VI, en la víspera de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, participaron Mirian Cortés, rectora de la Upsa; Natalia Peiro, secretaria general de Cáritas; Clara Pardo, presidenta de Manos Unidas; y la profesora María Teresa Compte, con la moderación del editor de la obra, Fernando Prado.
En un sustancioso relato Jesús Basante, publicado por el portal Religión Digital, se remarca que el diálogo ha iniciado con el reconocimiento de que "hay que liberar a las mujeres de las miradas de sospecha en la Iglesia y la sociedad".
"Es falso que el pecado entrara al mundo por la mujer", destacó la autora del libro, quien denunció "voluntades intencionadas para no explicar bien el Magisterio". Algo que, en su opinión, "se ha hecho cultura, y ha generado una mentalidad".
Por su parte, la rectora de la Upsa defendió que "se está haciendo mucho por la igualdad", pero que "es muy difícil avanzar, hay muchos muros por derribar". Para Mirian Cortés, "estamos llenos de buenas intenciones, pero la puesta en práctica es difícil". Ella bien lo sabe: es una de las pocas mujeres rectora de una universidad en España. "En la Iglesia no es diferente, porque la Iglesia forma parte de una sociedad, vive en el mundo y es deudora de su tiempo".
Clara Pardo, presidenta de Manos Unidas, quiso subrayar que "España es un lujo comparado con otros países", aunque la igualdad, aún, sea una quimera. "Siempre llega un momento en el que una mujer tiene que renunciar, y eso no es tolerable".
Para Teresa Compte, esa 'renuncia' es otra de las cadenas que hay que romper. "La dignidad de la mujer no reside en su maternidad ni esponsalidad, sino en su ser mujer, pero seguimos empeñados, desde el mundo eclesial, en enjuiciar a las mujeres que quieres vivir su maternidad como si los hombres no existieran".
"No os olvidéis que hay muchas mujeres a las que ni siquiera preguntan si van a tener hijos, si los tienen o si los han dejado en otro país", terció Natalia Peiro, secretaria general de Cáritas. Son las mujeres inmigrantes, que "también son madres", y a las que la brecha laboral les afecta doblemente.
"La pobreza y la violencia en el mundo tienen rostro de mujer", añadió, abogando por "construir una cultura de la reciprocidad", y una lucha conjunta contra "la lacra inexcusable de la prostitución y de la trata".
Como señala Manos Unidas en su manifiesto de hoy, y recalcó Clara Pardo, "la pobreza, la desilusión, el hambre, la violencia... tienen rostro de mujer".
En lo tocante a la violencia contra la mujer, Teresa Compte subrayó que "no puede ser un asunto privado, es algo público, nos afecta a todos, es una lesión de derechos, altera la convivencia", algo en lo que coincidieron las cuatro.
¿Y dentro de la Iglesia? Casi todas las intervinientes fueron muy críticas. Con el trasfondo de la 'huelga feminista' de hoy y las críticas recibidas por parte de algunos obispos, Teresa Compte advirtió que la Iglesia "hemos dialogado con todo el mundo, hemos sido capaces de romper muchas barreras, de reconciliarnos con las libertades modernas... excepto con los 'feminismos'. Ya va siendo hora de hacerlo".
"¿Dónde están hoy las mujeres? Hay una historia de encuentro. Hay cuestiones en las que no vamos a poner de acuerdo, y nos sentamos a hablar con muchos hombres que son abortistas. Pero cuando nos sentamos con ellas es lo primero que pensamos", denunció. "Hay temas sobre los que tenemos que hablar: la prostitución, la explotación sexual, la trata, la dignidad... Si nuestra apuesta es la dignidad, pues trabajemos por la dignidad. Y aquello en lo que no nos vamos a poner de acuerdo, pues no nos pondremos. Pero hay que hablar".
Natalia, de Cáritas, la respaldó. "Estamos llamados a encontrarnos con el feminismo, con hombres y mujeres., y caminar hacia una solución mejor". Al tiempo, incidió en la necesidad d euna mayor presencia de mujeres "en la tarea de reflexión y construcción teológica".
Muy dura fue la rectora de la Upsa. "Toda la Iglesia tiene que ser feminista, los hombres también.Todos tenemos que ser feministas, entendido como defensa de los derechos y de la igualdad", más allá de la doctrina o el Derecho Canónico. "Pero es que para el Derecho Canónico no hay más que una clase de fieles, el pueblo de Dios, el bautismo nos une a todos".
"Jesucristo fue el primer feminista de la Historia", espetó Mirian Cortés, quien denunció la "desconfianza hacia la mujer" en la institución. "La Iglesia tiene que trabajar en eso. En la Iglesia, el único límite que tiene la mujer es el sacramento del orden. Quitando el orden del sacerdocio.... el problema de la mujer en la Iglesia, es tan inmenso, tan preocupante... El sacerdocio no nos va a hacer a las mujeres iguales. Hemos sido bautizadas, somos iguales", clamó.
"María es más importante que los obispos. ¿Quién puede pensar que una mujer es inferior, o que el papel de María haya sido menor que el de los apóstoles?", añadió la rectora. "La sociedad, y también la Iglesia, necesitan el genio de la mujer, la sociedad no puede avanzar sin ellas", culminó.
SIGNIS ALC

Las relaciones históricas del fujiaprismo con Odebrecht

Lo han negado en todos los idiomas. A pesar de las declaraciones de Jorge Barata, superintendente de Odebrecht, sobre la entrega de dinero a las campañas electorales de Keiko Fujimori y Alan García (además de las de PPK, Humala, Toledo y Villarán), los primeros han sido los más enfáticos en negar las relaciones con la empresa brasilera. 
La intensidad de la negativa es tal, que termina uno preguntándose si acaso detrás de tanta inquietud no existe algo más. Y como siempre, los archivos son los que revelan la verdad, los que descubren la historia y muestran que no se puede mentir ni ocultar los hechos por tanto tiempo. 
Viejos amigos 
En el caso del aprismo, la relación entre Odebrecht con Alan García es bastante antigua. En uno de los correos electrónicos incautados a Marcelo Odebrecht, ex CEO de la empresa brasilera, se lee:

“La semana que viene me encontraré con el presidente del Perú Alan García, con quien tenemos una larga relación de confianza desde su primer mandato".
Además en sus primeras declaraciones a los fiscales peruanos, Odebrecht recordó que “con Alan García, a diferencia de otros políticos, la relación era de tres generaciones de la familia Odebrecht”. Es decir, existía un mayor vínculo de confianza. 
Esa confianza, a pesar que García la negó en diversas ocasiones ante la comisión congresal “Lava Jato”, no parece caer en saco roto. 

Una investigación periodística del año 2017, revela que Odebrecht pagó cuantiosas sumas a diversos funcionarios del primer gobierno aprista para sacar adelante diversos proyectos, entre ellos la mega obra de irrigación Chavimochic y la central hidroeléctrica de Charcani V en Arequipa. 
La investigación realizada por la web El Gran Angular, citada por Spacio Libre se revela: 
“Documentos obtenidos demuestran que se hicieron estos pagos irregulares en el contexto de los proyectos de la central hidroeléctrica Charcani V, en Arequipa, y de irrigación Chavimochic, en La Libertad. Un documento de diez hojas escrito con una añeja máquina de escribir, titulado: “Relacao de parceiros”, que traducido al español significaría relación de socios o de compañeros, contiene un listado con 530 nombres junto con sus respectivos sobrenombres y los proyectos a los que estos estaban vinculados. En dicho listado, mezclado con los nombres de políticos brasileños, encontramos los nombres de nueve peruanos vinculados al proyecto Charcani V.”
Dentro del listado de “amigos” de Odebrecht, llama fuertemente la atención el de Jorge Ramos Ronceros, identificado con el apodo de “Pescoção”, que según la traducción es una persona con el cuello demasiado grande (Papadón, le diríamos los peruanos) o alguien curioso que quiere saber cosas que no son de su interés.
Según la web, fue la policía de Brasil la que alertó a los periodistas de su país sobre los pagos al peruano, además de entregar a la justicia brasilera estas pesquisas. ¿Pero quién es Ramos Ronceros? Diversas versiones dentro del partido aprista, lo señalan como tío del expresidente de la República, Alan García Pérez, lo cual explicaría parte de las declaraciones de Marcelo sobre la relación desde “hace tres generaciones”. 
Ramos Ronceros tuvo un papel preponderante en el primer período de Alan García. En una entrevista al Diario Uno, el abogado y economista Gonzalo García Núñez, recordó que Ramos fue nombrado presidente de la entonces ElectroPerú, empresa estatal que tenía relación directa con los proyectos Charchani y Chavimochic.
Otro detalle reciente, y por de más curioso, fue la fotografía publicada por el expresidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano. En la instantánea, que data de 1990 se puede leer un saludo por la inauguración del Museo de Sitio de Chan Chan y su apertura al público: “realizada por el vicepresidente de la República (…) y diputado por La Libertad Dr. Luis Alva Castro. El pueblo trujillano agradece a la Fundación Emilio Odebrecht de Brasil por la donación de la construcción de este museo”. 
Alva Castro, para mayores señas, ha sido sindicado la semana pasada por Jorge Barata, como el personaje mediador que recibió los 200 mil dólares para la campaña presidencial de Alan García en el año 2006. ¿Coincidencias de la vida? 
Obras como cancha 
28 proyectos en 10 años, más que los logrados en tres gobiernos democráticos, fue lo que consignó el gobierno fujimorista de la mano de Odebrecht. El monto, según reveló IDL Reporteros fue de 1,354 millones 213 mil  792 soles contratados y que tuvieron un sobrecosto de más de 500 millones de soles que llegaron directo a los bolsillos de los brasileros, sin mucho percance. 

Odebrecht tuvo “mucha suerte” en la década fujimorista pues se hicieron con las licitaciones para construir carreteras con un sobrecosto por el que nadie pareció alarmarse. Así por ejemplo el tramo VI de la carretera Ilo-Desaguadero llegó a 54% de sobrecosto y la carretera que une Pisco y Ayacucho, en su tramo San Clemente-Puente Pacra alcanzó el 73%..
Sobre los proyectos de irrigación, es interesante lo que IDL-R revela sobre el accionar de Odebrecht en el gobierno del dictador: 
“En 2001, el Congreso emitió un informe sobre los delitos económicos y financieros cometidos durante el gobierno de Fujimori. La comisión señaló dos obras del Proyecto Especial Río Cachi: la construcción de la presa Cuchoquesera y el canal Apacheta-Choccoro. El Congreso encontró que existían “indicios razonables de responsabilidad administrativa y legal de altos funcionarios que intervinieron en la ejecución de la obra y en desmedro de su eficiencia”. Y que específicamente en el caso de la presa Cuchoquesera, quedaron demostradas las anomalías que ocasionaron un perjuicio económico al Estado.
El Proyecto Chavimochic ha sido uno de los más grandes proyectos de agricultura e irrigación del país. Durante la década de los noventa se firmó el contrato de la segunda etapa, las obras de reducción de vulnerabilidad, y la rehabilitación de su infraestructura. En los tres casos el Consorcio Chimú, integrado por Odebrecht y Graña y Montero, ganó la adjudicación de las obras. Estas tres tuvieron en total 189 millones 500 mil soles de sobrecosto. “
Un nombre conocido aparece en el horizonte: “Jorge Barata fue el representante del Consorcio Chimú para la firma del contrato de Rehabilitación de Chavimochic”. Barata, el mismo que años después “apostó” por Keiko Fujimori, la hija del presidente con el que mejor les fue en los 30 años que llevaban trabajando en el país.
Por esas viejas relaciones y esos buenos momentos, es que Odebrecht confesó que Barata veía con mejores ojos a Keiko Fujimori, como una candidata a apoyar y el exsuperintendente lo confirmó en su última delación, al señalar que no estaba convencido de apoyar a Ollanta Humala, pero que a pesar de la orden de Odebrecht de pagar 3 millones de dólares al nacionalista, insistió para que se pague un aporte mayor a la hija de Fujimori. Entonces, la famosa frase “Aumentar Keiko para 500” sí se cumplió, al hacer efectiva la entrega a Jaime Yoshiyama… ex ministro de Fujimori y ex mano derecha del líder histórico de “la naranja”. 
Entonces, cuando Keiko y Alan niegan estas relaciones, les haría bien, dar una mirada al pasado para darse cuenta de la enorme mentira que están tratando de vender a la gente, que hoy ya no termina de creerse el cuento. 

Justicia es esquiva para víctimas de violencia machista en Perú

Arlette Contreras, quien tras sufrir un intento de feminicidio se transformó en una activista contra la violencia machista, mientras con el micrófono en mano convocaba a la movilización por el Día de la No Violencia Contra la Mujer, el 25 de noviembre de 2017, en el feminista Centro Flora Tristán. Detrás carteles con la consigna Ni Una Menos. Crédito: Mariela Jara/IPS
Arlette Contreras, quien tras sufrir un intento de feminicidio se transformó en una activista contra la violencia machista, mientras con el micrófono en mano convocaba a la movilización por el Día de la No Violencia Contra la Mujer, el 25 de noviembre de 2017, en el feminista Centro Flora Tristán. Detrás carteles con la consigna Ni Una Menos. Crédito: Mariela Jara/IPSLIMA, 6 mar 2018 (IPS) - Indignación y repudio causó la sentencia judicial exculpatoria al agresor de Arlette Contreras, protagonista de una caso emblemático de lucha por justicia en el país y que fue uno de los gérmenes para el surgimiento del movimiento #NiUnaMenos en Perú.
La abogada Contreras, ahora convertida en destacada activista contra la violencia de género,  fue víctima en julio del 2015, cuando tenía 25 años, de intento de violación y de feminicidio por parte de su entonces pareja Adriano Pozo, hijo de un funcionario municipal, en la ciudad andina de Ayacucho, a 564 kilómetros de Lima.
Las imágenes explícitas de violencia, captadas por la cámara del vestíbulo del hotel donde se produjeron los hechos, se difundieron masivamente por los medios y redes sociales y el impacto del caso impulsó un año después una multitudinaria manifestación en Lima contra la violencia hacia las mujeres, con la consigna “Ni una Menos”.
“La sentencia refleja sesgos y parcialización derivados de los prejuicios de género con que se resuelven estos casos, al aplicar estándares inalcanzables y valorar aspectos que no acreditarán los verdaderos elementos que los delitos exigen”: Cynthia Silva.
“Voy a seguir adelante buscando justicia”, fueron las primeras palabras de una indignada Contreras, tras conocer el 18 de febrero la sentencia absolutoria para Pozo de la Corte Superior de Justicia de Ayacucho, integrada por los jueces Karina Vargas, Alfredo Barrientos y Pantaleón Zegarra.
El tribunal de segunda instancia adujo que las lesiones infringidas no fueron de naturaleza mortal y que no se observaron rastros en Contreras compatibles con violencia sexual, por lo que decidieron absolver a Pozo de ambos delitos y le levantaron la prisión preventiva de nueve meses.
Contreras denunció el mismo día a los tres jueces de corrupción en su desempeño y anunció su apelación del fallo.
Su batalla por justicia y a favor de una mayor sensibilidad contra los crímenes de género, ha traspasado fronteras. En marzo de 2017 recibió el Premio Internacional a las Mujeres Coraje,  del Departamento de Estado de Estados Unidos y un mes más tarde, la revista Time, editada en ese país, la incluyó como una de las 100 personas más influyentes del mundo.
Dos expertas en derecho penal y género analizaron para IPS este desempeño judicial en un contexto en que según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables se cuentan 1.003 feminicidios en los últimos nueve años.
Esos asesinatos contra mujeres por su condición de género alcanzaron la cifra de 10 tan solo en el mes de enero, el último registro, cuando también se registraron 1.000 denuncias de violencia machista.
“La sentencia refleja sesgos y parcialización derivados de los prejuicios de género con que se resuelven estos casos, al aplicar estándares inalcanzables y valorar aspectos que no acreditarán los verdaderos elementos que los delitos exigen”, sostuvo Cynthia Silva, del Grupo de Investigación de Derecho, Género y Sexualidad de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica del Perú.
Esta abogada feminista explicó que esos sesgos no se superan por falta de capacitación en género, que en el caso de los tres jueces les hubiera permitido conocer pautas específicas para interpretar tipos penales como el feminicidio y la violación sexual desarrolladas por órganos internacionales especializados en la protección de los derechos humanos de las mujeres.
La ruta de la impunidad

El caso de Arlette Contreras es emblemático en Perú porque colocó los ojos del país violencias brutales como la ejercida por Adriano Pozo contra ella el 13 de julio del 2015. Las imágenes la muestran corriendo descalza para refugiarse en el vestíbulo del hotel. Su agresor, desnudo, la persigue, atrapa, patea y arrastra por los cabellos. 

Interpuesta la denuncia por intento de feminicidio y de violación sexual, al año siguiente el Poder Judicial de Ayacucho dictaminó prisión suspendida y el pago de unos 1.500 dólares de reparación económica.

Ese fallo de impunidad provocó la indignación nacional, de una sociedad muy sensibilizada con el caso y la Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Ayacucho anuló la sentencia. Se empezó un nuevo juicio oral pero no se atendió el pedido de la víctima de trasladarlo a Lima.

Su agresor es hijo del regidor municipal (fiscalizador electo) Jorge Pozo, miembro de una familia con influencia social y política en la ciudad que, según denunció Contreras, implicaba riesgos para un debido proceso.

Sus temores resultaron fundados con la sentencia emitida en febrero en segunda instancia. Según la versión de Contreras, la defensa de Pozo compró a los médicos forenses y los empleados del hotel, para que modificasen su versión de los hechos. Además, en el juicio se entrevistó como testigos solo a personas cercanas al agresor. 

El Ministerio Público (fiscalía) ya solicitó que se declare la nulidad del proceso y se inicie un nuevo juicio a cargo de otro juzgado penal colegiado. Pero nada garantiza que no se repita la ruta de la impunidad, según seguidores del caso.
La sentencia exculpatoria se basa, adujó el tribunal colegiado, en que los delitos imputados al agresor se dieron en un espacio sin más testigos que la víctima, y que los únicos hechos pasibles de penalización solo aparecen en el video y se tratan  de lesiones, un delito que la fiscalía no invocó.
“Ese criterio ignora el valor de evidencia de contexto de los videos que muestran a Arlette huyendo de la habitación y a Adriano Pozo persiguiéndola para regresarla, inclusive tirando de sus cabellos”, planteó Silva.
La experta añadió que con su sentencia, “los jueces han dejado de aplicar el Acuerdo Plenario 2-2005/CJ-116 que puede debilitar la presunción de inocencia del imputado en contextos de clandestinidad”. Esos acuerdos son directrices de obligado cumplimiento de la Corte Suprema de Justicia del país.
A su juicio,  los tres jueces de Ayacucho incumplieron también el Acuerdo Plenario 1-2011/CJ-116 sobre las pruebas de delitos sexuales, al descartar la tentativa de violación por no encontrar lesiones físicas ni estrés postraumático en la agraviada y por no contar con el examen inmediato de la ropa que usaba el día de los hechos.
Para Silva, el Poder Judicial ostenta avances en el reconocimiento formal de los derechos de las mujeres como adoptar institucionalmente el enfoque de género o crear la Comisión de Justicia de Género. Pero subrayó que estos no son suficientes y no siempre se aplican.
A su juicio, “se necesita constituir el Centro de Altos Estudios contra la violencia a la mujer e integrantes del grupo familiar para el diseño y dictado de cursos de especialización en género y derecho que requieren operadoras y operadores de justicia”.
“Así dejaremos atrás sentencias como esta que dejan un pésimo precedente y les dice a las mujeres que deben resignarse a vivir en violencia y a los agresores que están protegidos por una justicia ineficaz”, cuestionó Silva.
Tammy Quintanilla, responsable técnica de la Comisión Permanente de Acceso a la Justicia de Personas en Condición de Vulnerabilidad del Poder Judicial, manifestó tras analizar la sentencia que en Perú la justicia pasó de un modelo inquisitivo a un modelo garantista.
“Es decir, el proceso judicial se lleva dirigido a garantizar los derechos del inculpado, quien es la persona denunciada por la agraviada”, precisó.
Coincidió en que el Poder Judicial ha realizado esfuerzos para mejorar la administración de justicia, como aprobar en el 2010 las 100 Reglas de Brasiliaadoptadas en 2008 por una Cumbre Judicial Iberoamericana, para garantizar el acceso adecuado a la justicia a las personas en condición de vulnerabilidad, sean demandantes o demandados, denunciantes o denunciados.
Entre las condiciones de vulnerabilidad están la discriminación por género, incluyendo la violencia de género.
“Para las víctimas como Arlette está prevista la protección; sin embargo, no se aplica necesariamente porque no tienen rango de ley”, puntualizó Quintanilla.
En el 2016, el Poder Judicial presentó al Congreso legislativo un proyecto para que esas 100 Reglas formen parte del ordenamiento legal peruano y sean, así, de  exigible su cumplimiento.
“Implicaría un cambio institucional de política jurisdiccional porque en vez de prevalecer el modelo garantista de justicia, se daría lugar al  principio de la debida diligencia orientando los procedimientos al respeto de los derechos de la agraviada y no a revictimizarla”, explicó.
La especialista destacó también que si bien la Ley de Protección y Sanción frente a la Violencia a las Mujeresestablece que la policía tiene 24 horas para investigar y la justicia 72 para resolver, esta celeridad no ha dado resultado.
“Al Poder Judicial le llegan los expedientes sin haberse acopiado las pruebas suficientes para tomar la decisión final sobre el caso. La ley ha obviado a la Fiscalía, dejándola sin operatividad pese a que cuenta con una capacidad instalada”, analizó la abogada.
Y pone el acento sobre el asunto crucial del escaso presupuesto que afecta la adecuada administración de justicia, en particular para las víctimas de violencia de género.
“Se ha impuesto al Poder Judicial realizar una labor sin dotarlo de recursos para responder a la gran demanda de servicios de justicia frente a la violencia de género”, agregó al explicar los escasos fondos que se asignan a los módulos judiciales que atienden la violencia machista en el país.
Esa carga procesal se refleja, detalló Quintanilla, en que cada juez lleva un promedio de 2.000 expedientes de manera constante, lo que influye en que estos procesos se prolonguen por largo tiempo.
Editado por Estrella Gutiérrez

miércoles, 7 de marzo de 2018

Corrupción: La hora de la democracia


por Transparencia Perú
De acuerdo con la información difundida respecto de las declaraciones que habría formulado ante los fiscales peruanos el ciudadano brasileño Jorge Barata, es evidente que estamos en los inicios de un proceso que será de larga duración y amplio alcance, que pondrá a prueba nuestra institucionalidad democrática y el respeto de la ciudadanía y sus líderes al orden constitucional que es garantía de estabilidad política y estado de derecho. Ante ello, TRANSPARENCIA reitera su firme convicción en la imperiosa necesidad de respaldar con toda firmeza la labor que corresponde realizar tanto al Ministerio Público como al Poder Judicial y asegurar su continuidad.
Por esta razón, manifestamos nuestra profunda preocupación y extrañeza por las expresiones vertidas recientemente por el señor Presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, cuestionando la estrategia de colaboración eficaz que se viene aplicando. Como sabemos, la colaboración eficaz constituye no solo un procedimiento legalmente establecido en nuestro ordenamiento jurídico sino, además, eje central en la actuación del Ministerio Público en la actual etapa de  investigación del grave caso de corrupción que involucra a directivos de empresas extranjeras y nacionales, así como a altas autoridades y personajes políticos.
Los peruanos y peruanas demandamos de nuestras autoridades, líderes políticos y  empresariales muestras claras de apego constitucional y vocación democrática  para hacer frente al proceso que conmueve al país y desterrar el flagelo de la corrupción, fortaleciendo al mismo tiempo las bases de nuestra democracia y los valores en que ella se sustenta. La Asociación Civil TRANSPARENCIA continuará desplegando esfuerzos de diálogo plural y convocará con la mayor amplitud posible un foro nacional para activar y canalizar las energías ciudadanas en favor de una democracia sin corrupción.
Lima, 06 de marzo de 2018

Frente a la miseria politica, la esperanza no puede morir

A pesar de toda la alegría del pasado carnaval en casi todas las ciudades de nuestro país, hay un manto de tristeza y de desamparo que se puede leer en los rostros de la mayoría de las gentes que encontramos en las calles de las grandes ciudades como Río y São Paulo entre otras.

Es que políticamente el golpe parlamentario-jurídico-mediático (que hoy sabemos apoyado por los órganos de seguridad de USA) nos cerró el horizonte. Nadie es capaz de decir hacia dónde vamos. Lo que apunta de forma innegable es el aumento de la violencia con un número de víctimas que iguala e incluso supera al de las regiones en guerra. Y todavía sufrimos una intervención militar en Río de Janeiro.
Si observamos bien, vivimos dentro de una guerra civil real. Las clases que ya estaban abandonadas, ahora todavía lo están más por los cortes de los programas sociales que el actual gobierno de Estado de excepción ha impuesto a miles de familias.
Habíamos salido del mapa del hambre. Regresamos a él. Que no se diga que fueron las políticas de los gobiernos del PT. Esas nos sacaron del mapa. La aplicación rigurosa del neoliberalismo más radical por la nueva clase dirigente instalada en el Estado está produciendo hambre y miseria. El crecimiento de la violencia en las grandes ciudades es proporcional al abandono al que han sido sometidas.
Las discusiones de los distintos organismos responsables de la seguridad nunca van a la raíz del problema. El problema real que no quieren abordar reside en la nefasta desigualdad social, es decir, en la injusticia social, histórica y estructural sobre la cual está construida nuestra sociedad. La desigualdad social crece cuanto más se concentra la renta y cuanto más avanza el agronegocio en las tierras indígenas y los pueblos de la selva, y cuantos más cortes se hacen en la educación, en la salud y en la seguridad.
O se hace justicia social en este país, lo que implica la reforma agraria, la tributaria, la política y la del sistema de seguridad, o nunca superaremos la violencia. Ella tenderá a crecer en todo el país.
Si un día, es lo que tememos, los marginados de las grandes periferias abandonadas se rebelan, por causa del hambre y la miseria, y deciden asaltar supermercados e invadir los centros urbanos, podrá producir un “bogotazo” brasileiro, como ocurrió a mediados del siglo pasado en Bogotá, destruyendo durante varias semanas casi todo que se ponía por delante.
Estimo que las élites del atraso, apoyadas por unos medios de comunicación conservadores, por una justicia débil, para no decir cómplice, y por el aparato policial del Estado, ocupado de nuevo por ellas, podrán usar gran violencia, no resolviendo sino agravando la situación.
En este cuadro, ¿cómo alimentar todavía la esperanza de que Brasil puede resultar y que podemos crear una sociedad menos malvada, al decir de Paulo Freire?
Bien dijo el obispo profético, el anciano Dom Pedro Casaldáliga, desde el fondo del Araguaia matogrosense: portadores de esperanza son aquellos que caminan y se empeñan en superar situaciones de barbarie. Estos cambios nunca vendrán de arriba, ni del actual stablishment, vendrán de abajo, de los movimientos sociales organizados y de parcelas de partidos comprometidos con el bienestar del pueblo.
El Papa Francisco al reunirse con los movimientos sociales latinoamericanos en Santa Cruz de la Sierra en Bolívia, acuñó tres expresiones resumidas en estas tres T: tierra para que las personas produzcan, techo para que se abriguen y trabajo para ganarse la vida.
Y lanzó un desafío: no esperen nada de arriba pues vendrá siempre más de lo mismo; sean ustedes mismos los profetas de lo nuevo, organicen la producción solidaria, especialmente la orgánica, reinventen la democracia. Y sigan estos tres puntos fundamentales: la economía para la vida y no para el mercado; la justicia social sin la cual no habrá paz; y el cuidado de la Casa Común sin la cual ningún proyecto tendrá sentido.
La esperanza nace de este compromiso de transformación. La esperanza aquí debe ser pensada en la línea que nos enseñó el gran filósofo alemán Ernst Bloch que formuló “el principio esperanza”, que quiere decir: la esperanza no es una virtud entre otras tantas. Ella es mucho más: es el motor de todas ellas, es la capacidad de pensar lo nuevo todavía no ensayado; es el coraje de soñar otro mundo posible y necesario; es la osadía de proyectar utopías que nos hacen caminar y que nunca nos dejan parados en las conquistas alcanzadas, o que cuando nos sentimos derrotados, nos hacen levantarnos para retomar la caminada. La esperanza se muestra en el hacer, en el compromiso de transformación, en la osadía de superar obstáculos y enfrentar a los grupos opresores. Esa esperanza no puede morir nunca.
*Leonardo Boff es teólogo, filosofo y escritor y ha escrito: Brasil, ¿concluir la refundación o prolongar la dependencia?, de próxima aparición por la editorial Vozes.
Traducción de Mª José Gavito Milano

Las mujeres latinoamericanas demandan equidad y respeto a sus derechos

Una demanda de equidad, respeto a los derechos de las mujeres, la urgencia de construir comunidades inclusivas, en las que hombres y mujeres "nos reconozcamos con igualdad de oportunidades" y donde se trabaje para eliminar las "situaciones que discriminan e invisibilizan a las mujeres", aparece como un denominador común en la realidad que viven las mujeres en varios países de América Latina y El Caribe. A propósito de la celebración del Día Internacional de la Mujer, que se recuerda este 8 de marzo, varias comunicadoras católicas, articuladas en SIGNIS ALC ofrecen una mirada crítica sobre la situación que vive la mujer.
La esperanza tiene rostro femenino… pero la violencia de género perdura
Para la comunicadora María Rosa Lorbés, miembro de la Asociación Peruana de Comunicadores "Monseñor Luciano Metzinger", SIGNIS Perú, en la sociedad y en la Iglesia se han registrado avances, "pero el cambio que muchos hombres y mujeres anhelamos sigue estando muy lejos".
Según destaca, en el Perú el colectivo “Ni Una Menos. Tocan a una, tocan a todas” convocó a la más grande marcha a nivel nacional "contra las diversas violencias hacia las mujeres el 13 de agosto del 2016 y a partir de entonces marchas similares siguen congregando a miles de hombres, mujeres y niños en defensa de una sociedad equitativa y sin violencia de género".
No obstante, lamenta que "el Perú ocupa un vergonzoso tercer lugar en el mundo en cuanto a número de violaciones; solo nos “superan” Etiopía y Bangladesh". 
"A nivel de la Iglesia, hemos leído recientemente en un suplemento de L´Osservatore Romano que en el Vaticano "las monjas son tratadas como sirvientas".  De otro lado el Papa Francisco, que visitó el Perú recientemente, levantó en reiterados momentos la bandera de le defensa de los derechos de la mujer al denunciar la trata de personas y las esterilizaciones forzadas y pidiendo una legislación más dura contra el feminicidio", agrega.  
“La mujer, pilar en la edificación de la Iglesia y de la sociedad en América Latina“, ha sido el tema escogido por el papa Francisco para la próxima reunión de la Comisión Pontificia para América Latina (CAL) del 6 al 9 de marzo. El CAL explica que no es de extrañar esta elección “si todavía resuenan las palabras del Papa en Bogotá “¡La esperanza en América Latina tiene un rostro femenino!, así como la denuncia en Perú de “las arraigadas situaciones de injusticia que todavía sufren las mujeres a causa del “machismo” en la región.
La pobreza agranda la brecha de desigualdad que vive la mujer en Argentina
En Argentina, la situación de las mujeres está marcada por la desigualdad, problemática que se ve agravada por la pobreza.
Según señala la comunicadora Isabel Gatti, presidenta de SIGNIS Argentina, solo con relación al indicador de ingresos y trabajo, que tiene repercusión "en el conjunto de la vida de las personas", en Argentina revela datos de preocupación.
Según destaca, los datos del INDEC, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina,revelan la marcada desigualdad en las condiciones laborales.  Las mujeres ganan, en promedio, un 27% menos de salario, realidad que se agrava por las condiciones de pobreza.
Para Isabel Gatti, la "principal causa de esta situación es que las mujeres son contratadas para puestos laborales de menor relevancia. La licencias por maternidad y las tareas domésticas, donde asumen el doble del tiempo que le dedican los hombres, habilita al mercado laboral para tomarlas menos en cuenta. También hay más mujeres desocupadas que hombres, 10,3 % contra un 8,7%".  
"Es necesario buscar la equidad, la igualdad no alcanza. Todas las personas somos diversas y por la dignidad que nos caracteriza, tenemos derecho a poder crecer y desarrollarnos en plenitud. Este principio alcanza a hombres, mujeres, personas en condición de pobreza, adultos, ancianos y niños; a todos. El feminismo puede ser un primer paso, que evidencia el gran problema de nuestras sociedades configuradas culturalmente como patriarcales, pero el final del camino es una sociedad donde todos podamos encontrarnos como hermanas y hermanos. Mientras tanto, este cambio cultural exige que nos comprometamos con prácticas formativas en todos los sectores para ir sembrando gérmenes de una cultura nueva, impulsando políticas públicas que vayan subsanando las desigualdades en acto", subrraya.   
Violencia y femicidio con cifras preocupantes en el Ecuador
Según apunta la comunicadora Cecilia Medina, socia de SIGNIS Ecuador, la "violencia física, psicológica, sexual, patrimonial, obstétrica y simbólica siguen siendo los problemas que afectan a 6 de 10 mujeres en el Ecuador.  Una de cada 4 mujeres han sido víctimas de violencia sexual en algún momento de su vida y 8 de 10 mujeres reconocen que han vivido violencia física con su pareja o ex pareja, según la primera encuesta nacional de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres de 2011. Un femicidio cada 4 días contó el país en el 2017  y según el INEC existen 91 casos de femicidio por año desde la aprobación del nuevo Código Orgánico Integral Penal".
No obstante, reconoce también que en la última década el "acceso a salud, educación y justicia como derechos a través de servicios públicos incorporó el enfoque de género, e incluso los servicios militar y policial han tomado rostros femeninos, más no como una regla sino una excepcionalidad que deslumbra en los escaparates donde se exhiben los periódicos estatales.
Sin embargo el Estado tiene grandes deudas pendientes con las mujeres nacionales y extranjeras: romper los techos de cristal en los espacios laborales donde existe acoso, sexismo y donde la representación femenina es baja, como la conformación de directorios en empresas públicas y privadas".
Para la comunicadora ecuatoriana, los "retos que asume el Ecuador en marzo del 2018 es la protección de la integridad y la vida de las mujeres de todas las edades, en los espacios que deberían ser los más seguros, como el hogar, el trabajo y la escuela. Un 8 de marzo que en el país indudablemente debe llevarnos ala acción sobre la lucha contra el sexismo, especialmente como objetos de la contradictoria exhibición y el control sobre el cuerpo de las mujeres", dice.
La mujer en México, lejos de una verdadera equidad
En México, las mujeres "seguimos siendo un sector muy vulnerable, a pesar de los importantes avances que se han dado en los últimos años buscando la equidad de oportunidades entre hombres y mujeres en materia de salud, educación, participación en la esfera laboral. Los patrones sociales y culturales, los roles tan marcados, el sistema político autoritario, una iglesia católica muchas veces muy conservadora, continúan minimizando o excluyendo a la mujer", señala Jimena Esquivel, Secretaria de la Dimensión o área de Justicia, Paz y Reconciliación, Fe y Política de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, Cáritas Mexicana, en un breve diálogo con SIGNIS ALC.
Según apunta, "las mujeres somos junto con los jóvenes las principales víctimas de las violencias en México, hay entidades con un alto índice de feminicidios, y la violencia doméstica o intrafamiliar se encuentra presente en todo el país.
Agrega que al hablar "de mujeres vulneradas no podemos dejar de mencionar a las indígenas, quienes muchas veces son excluidas y violentadas  por su condición de mujeres e indígenas.
El día 8 de marzo se celebra el día internacional de la mujer, y en México estamos lejos de hablar de una verdadera equidad de oportunidades entre hombres y mujeres y de un real y efectivo respeto a nuestros derechos humanos. Aun hay un largo camino por recorrer en todos los ámbitos el social, laboral, cultural, político, religioso... para que se nos reconozca, se nos incluya y se nos promueva", concluye Jimena Esquivel.
Enormes deudas con la mujeres trabajadoras en Paraguay
La pobreza es una de las manifestaciones más preocupantes de la desigualdad que sufren las mujeres en Paraguay, según apunta la comunicadora Cristina Maciel, Presidenta de la Asociación de Comunicadores Católicos de Paraguay, SIGNIS Py.
Al comentar sobre la realidad que viven las mujeres señala que la "mayoría de las personas en pobreza extrema somos mujeres; la mayoría de las trabajadoras informales SOMOS MUJERES. 
La tasa de desempleo abierto de las mujeres es del 6% y el de los hombres es del 5%, mientras que la cantidad de hombres empleados en el sector privado asciende al 46,36% y solo el 25,57% de mujeres accede a empleos en el sector. (Dirección General Encuestas Estadísticas y Censos 2016.) 
Así también, "el trabajo precario como el de las maquilas es MAYORITARIAMENTE FEMENINO. A igual trabajo, las mujeres ganamos casi el 40% menos que los hombres, (Según la Encuesta Permanente de Hogares 2016, los hombres ganan 37,2% más que las mujeres), además tenemos que lidiar con la doble y triple jornada laboral, al ser las responsables únicas de las tareas domésticas y de cuidado en una sociedad que nos impone esos trabajos a las mujeres y con un Estado que no se hace cargo de establecer un sistema de cuidados (no tenemos acceso a guarderías, por ejemplo).
 
A decir de Cristina, "el embarazo y la lactancia son derechos sin garantía plena en el entorno laboral de las mujeres. El año pasado, el Ministerio Trabajo Empleo y Seguridad Social recibió 285 denuncias de violación de empresas que no cumplen con la Ley 5508/15 de promoción, protección de la maternidad y apoyo a la lactancia materna. Además, la mujer sufre también el "acoso sexual" en los puestos de trabajo.
 
"Las trabajadoras domésticas todavía hoy sufren discriminación en el propio Código Laboral. Adicionalmente, las mujeres indígenas y campesinas sufren persecución en su demanda de tierra y defensa de la agricultura indígena y campesina"".
 
Desde el reclamo de la atención especial a estos temas, en la comunicación tenemos la fuerza para transformar nuestras vidas, barrios, ciudades, países y el mundo. Porque somos las protagonistas de nuestra historia y porque no podemos quedarnos pecando por omisión al no acompañar este reclamo de justicia que Jesús tanto nos ha enseñado", dice Cristina Maciel. 
Situación de la mujer en Venezuela
 
Así también, la mujer venezolana "lidia con diferentes y duras problemáticas de manera simultánea. La escasez de alimentos, la falta de medicinas, las fallas constantes de los servicios atenazan su cotidianidad. En el ámbito de los Derechos Humanos hay deudas pendientes tales como el acceso a la justicia: los órganos receptores de denuncias continúan revictimizando a quienes van a denunciar violencia de género. Igualmente no hay una protección efectiva; es una deuda pendiente el establecimiento de casas de abrigo para víctimas de violencia", señala la comunicadora y docente universitaria Alba Ysabel Perdomo, socia de SIGNIS Venezuela.
 
Para la comunicadora, el "empoderamiento económico y político de la mujer es necesario, no son bonos lo que necesita, sino políticas publicas encaminadas a dotar de herramientas a las mujeres para que puedan superarse. Las principales causas de muerte en mujeres son el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Casualmente son dos de los padecimientos cuyos tratamientos se encuentran mas escasos".
 
Según señala, "para promover el respeto a los derechos de la mujer desde la misión de la comunicación es necesario abrir más espacios a las opiniones femeninas sobre temas que no sean tradicionalmente "de mujeres". Son necesarios espacios  de opinión sobre los derechos de las mujeres. Además de incluir un enfoque de género en la manera de tratar las informaciones referidas a las mujeres. Todo esto pasa por una adecuada formación en el tema", concluye.
 
Mujeres cubanas con iguales derechos políticos y sociales que el hombre
"La presencia de la mujer cubana en la sociedad es cada vez mayor, con iguales derechos políticos y sociales que el hombre. Féminas de cualquier edad tienen amplias responsabilidades en importantes sectores de la sociedad y su presencia es respetada y aceptada en su mayoría, aunque es indudable que todavía persisten fuertes dosis de machismo en nuestra nación. Esta influencia notable de la mujer en la sociedad cubana se vio reforzada con la promulgación del Código de la Familia en 1975, un gran paso del estado para fortalecer la igualdad de géneros y reafirmar su apoyo a la familia nuclear y el papel crucial que desempeña la mujer en la vida cubana". Así expresa la comunicadora Giselle Aparicio, socia de SIGNIS Cuba.
Según agrega, a pesar de los avances en en cuanto al respeto de los derechos, aún "persiste una violencia de género contra la cual se lleva a cabo una amplia cobertura por los medios masivos de comunicación, a la cual los comunicadores católicos, pese a no tener acceso a esos medios, ejercen su denuncia hacia ese flagelo, a través de nuestra intranet diocesana y por medio de talleres, foros y charlas dirigidas, no sólo para los miembros de nuestra iglesia, sino para todos los sectores de nuestra sociedad, además de estar presente el tema en varias de nuestras publicaciones".
Redacción: SIGNIS ALC
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