lunes, 16 de julio de 2018

Mensaje Pastoral de la Conferencia Episcopal de Nicaragua


nicaragua
MENSAJE PASTORAL
“La Verdad os hará libres” (Jn 8, 31)
“No se puede servir a dos señores” (Cf. Mt 6, 24)
1.  Los Obispos aceptamos de buena fe ser mediadores y testigos del Diálogo Nacional  poniendo como garante al pueblo nicaragüense y a la comunidad internacional que se  solidariza con nuestro dolor.  Nuestra misión no se reduce a ser mediadores y testigos en la  mesa del  diálogo,  sino que dada la dimensión profética de nuestro ministerio nos hemos  visto en la urgencia de asistir a los lugares de conflicto para defender la vida de los  indefensos, llevar el consuelo a las víctimas y mediar a fin de lograr una salida pacífica a la nicaragüense continuará poniendo a la disposición todos los medios que estén a su alcance. Nuestra misión de pastores y profetas no contradice nuestro papel de mediadores y  testigos, dado que lo que buscamos es la paz y la  justicia  como nicaragüenses. 
2.  En  los  últimos días  se  ha  recrudecido  la  represión  y  la  violencia  por  parte  de  los paramilitares pro-gubernamentales hacia las personas que protestan cívicamente. Lamentamos profundamente tanta muerte,  dolor  y  sufr  imiento  de nuestro pueblo.  Heridos,  enjuiciados  injustamente, amenazados,  intimidados  y los  ultrajes  cometidos  contra quienes permanecieron en lugares de protestas pacíficas. Además  denunciamos  los  secuestros  y  detenciones  arbitrarias,  de  que está  siendo  objeto  la  población civil. Hoy, como  nunca, los Derechos Humanos están siendo violentados en Nicaragua. Además, miembros de la mesa del Diálogo Nacional, defensores de los Derechos Humanos y Medios de Comunicación independientes han sido objeto de campañas de estigmatización por parte del  gobierno.
3.  Es nuestro  deber  informar  a  la  Nación  que  durante  estos  meses  hemos  sido testigos  de  la  falta  de  voluntad  política  del  gobierno  para  dialogar  sinceramente  y buscar  procesos  reales que  nos  encaminen  hacia una  verdadera democracia, negándose  reiteradamente  a  abordar las temáticas  centrales  de  la  agenda  de democratización  e incumpliendo  las  recomendaciones  de  la  CIDH, especialmente el desmantelamiento urgente de  los  elementos  armados pro-gubernamentales. Los representantes  estatales han  tergiversado el objetivo  principal  por  el  cual  se instaló la  mesa  del  Diálogo Nacional.
4.  Son  condenables  jurídica  y  moralmente los  ataques  perpetrados por la Policía Nacional, por grupos paramilitares pro-gubernamentales  y  turbas  azuzadas  para agredir  y  sembrar  terror  al  pueblo  que  se  manifiesta cívicamente. Igualmente  es condenable  todo  acto de profanación  sacrílega contra la Iglesia,  ya  sea  en  sus consagrados  o  en  sus  templos.  De  igual  modo son condenables  las  agresiones contra periodistas  nacionales  e  internacionales,  defensores  de  los  Derechos Humanos  y  miembros  de  la  sociedad  civil.
5.  Recordamos que  es deber  del  gobierno proteger  y  respetar  la  vida  de  los    nicaragüenses.  Incluyendo  los  que  protestan cívicamente:
Toda  persona  tiene  derecho:  1)  A su vida  privada  y  a la  de su  familia.  2)  A la inviolabilidad  de  su  domicilio,  su  correspondencia  y  sus  comunicaciones de  todo  tipo. 3)  Al  respeto  de  su  honra  y  reputación.  4)  A  conocer  toda información  que  sobre  ella  hayan  registrado  las  autoridades  estatales,  así como el derecho  de  saber  por  qué  y  con qué  finalidad  tiene  esa información”.  (Constitución  Política de Nicaragua, Art.  26)
6.  San  Pablo  nos  recuerda  que  “nuestra  lucha  no  es  contra  la carne  y  la sangre,  sino contra los Principados, contra  las  Potestades,  contra  los Dominadores  de  este  mundo tenebroso,  contra  los  Espíritus  del  Mal que están  en  las  alturas.”  (Ef.  6,  12).  Por tanto,  urgimos  a  los  fieles  católicos  y  a  los hombres  y  mujeres  de  buena  voluntad  a  unirse  a  nosotros  en:
a.  Un día  de ayuno  (viernes 20 de julio) en  acto de desagravio por las  profanaciones  realizadas  estos  últimos  meses contra  Dios. Durante este día  se  rezará  la oración  de  exorcismo a San Miguel Arcángel.
Este  día  será un llamado a todos los nicaragüenses, especialmente a los policías,  militares  y  demás  empleados públicos   y  a  quienes  su  conciencia  les  está  indicando  no  seguir  apoyando  directa o indirectamente todas estas situacione  s  desde  el  gobierno  o  partido de  gobierno,  para  que  reflexionen seriamente sobre  la  grave y urgente situación histórica que  vivimos,  tomen  las  decisiones  que  su conciencia  les dicte  y  se  comprometan  a defender  la  vida,  la  verdad  y  la  justicia.  Les  recordamos  que a  nivel  de  conciencia nadie  está  obligado  a  cumplir  una  orden  que  vaya  en  contra  de  los  diez mandamientos de la  ley  de  Dios,  particularmente “no  matarás”.
b.  Un mes de intercesión (del  15 de julio  al 15 de agosto):
i. Jueves (19 y 26 de julio, 02 y 09 de agosto): días de adoración al  Santísimo
ii. Viernes  (20  y  27  de  julio,  03  y 10  de  agosto): días de ayuno.
iii. Sábados (21 y 28 de julio, 4 y 11 de agosto): días de consagración al Inmaculado Corazón de María.
iv. Domingos  (15,  22  y  29  de  julio,  5  y  12  de agosto): renovación de las  promesas  bautismales.
c.  Estos momentos de reparación e intercesión son un  llamado a  la conversión  para todos,  un  tiempo de  reconciliación con  Dios,  con nosotros mismos y  con  nuestros semejantes. Por ello pedimos a los cristianos católicos vivirlos con intensidad frecuentado el sacramento de la Reconciliación.
7.  Recordamos que “la  paz  es  un  bien  preciado  pero  precario  que  debemos  cuidar, educar  y  promover  todos  en  nuestro  país.  Como sabemos,  la paz no se reduce a la ausencia  de  guerras, sino a  la generación de una “cultura  de  paz”….  (Cf. Documento de Aparecida 542).
8.  Hacemos  un  llamado  a  los  hombres  y  mujeres  de  buena  voluntad  a no responder  con  violencia  a  las  diversas  provocaciones  de  las  que  están  siendoobjeto.  El  mal  tiene  fuerza  cuando  nosotros  se  lo  permitimos. Así  como  Cristo  se  enfrentó  a  la  tentación  del  maligno  en  el  desierto  con  esa  fe  inquebrantable en su Padre Dios  (Cf.  Mc 1,  12-13;  Mt 4,  1 -11;  Lc 4,  1-13),  igualmente  nosotros, como  seguidores  suyos que somos,  estamos  llamados  a  enfrentar  el  poder  del  mal  con  la  misma  fe  porque  solo  así  podremos  vencerlo y  vivir  en una  sociedad de  justicia  y  paz. No  seamos cómplices  del  mal.
9.  Que María en  su gloriosa Asunción  y  por  su  maternal  intercesión nos obtenga de su Divino Hijo el  don  de la justicia y la paz  para la Iglesia que peregrina en Nicaragua y para todos los nicaragüenses.
En nuestra sede, Managua, Nicaragua, a los 14 días del mes de julio de 2018.
Conferencia Episcopal de Nicaragua
nicaragua
Anuncios

No hay comentarios:

Publicar un comentario